Una vez más…

Ayer, Vivek H. Murthy, Cirujano General de Estados Unidos y jefe del servicio público de salud de ese país, publicó un nuevo informe sobre los cigarrillos electrónicos, que pretendía proporcionar un resumen científico de las pruebas relativas a los cigarrillos electrónicos y los productos de vapeo.

El informe, para variar, está causando una enorme controversia a la que se están agarrando como lapas los detractores del cigarrillo electrónico. Además, cómo no, está dando pie a titulares tan divertidos como estos:

cnnyeuronews

Lógicamente, acompañados además de videos de terribles explosiones de “baterías” que aterrorizarían hasta al más “echao pa lante”.

Para explicar la controversia, recurro esta vez a la respuesta del Dr. Michael Siegel en su magistral blog, “The rest of the Story”.

El Dr. Siegel es profesor en el Departamento de Ciencias de Salud Comunitaria, en la Escuela de Salud Pública en la Universidad de Boston. Tiene 25 años de experiencia en el campo del control del tabaco. Anteriormente trabajó dos años en el Departamento de Tabaquismo y Salud del CDC, donde realizó investigaciones sobre el tabaquismo pasivo y la publicidad del tabaco. Ha publicado cerca de 70 artículos relacionados con el tabaquismo. Fue testigo clave en la demanda de Engle contra las grandes tabaqueras, que dio lugar a un veredicto sin precedentes de 145 mil millones de dólares contra la industria. Enseña ciencias sociales y del comportamiento, comunicación de masas y salud pública, y promoción de la salud pública en el programa de Doctorado en Salud Pública de la Universidad de Boston.

Os muestro a continuación su entrada al respecto de esta terrorífica noticia:

EL INFORME DEL CIRUJANO GENERAL DE EEUU SOBRE LOS CIGARRILLOS ELECTRÓNICOS ES CIENTÍFICAMENTE DESHONESTO

Hoy, el Cirujano General, publicó un nuevo informe sobre los cigarrillos electrónicos, pretendiendo proporcionar un resumen científico de las pruebas relativas a los cigarrillos electrónicos y los productos de vapeo. Sin embargo, el informe es científicamente deshonesto y esencialmente miente acerca de un simple y muy importante hecho, que el público debe entender acerca de los cigarrillos electrónicos y los productos de vapeo: Estos productos no contienen tabaco y, por lo tanto, el vapeo no es una forma de uso del tabaco.

El resto de la historia…

Esencialmente, toda la premisa del informe es una mentira. El informe alerta repetidamente al público de que el vapeo es una “forma de uso del tabaco” y que los cigarrillos electrónicos son una “forma de tabaco”. Esta declaración tantas veces repetida, no podría estar más lejos de la verdad. El vapeo no es una forma de uso del tabaco. Los cigarrillos electrónicos no son una forma de tabaco. La verdad es que los cigarrillos electrónicos no contienen tabaco. Una persona que vapea (pero no fuma) no es un usuario del tabaco. Tal persona no está usando ninguna forma de tabaco. Un “vaper-no fumador” está de hecho “libre de humo” y “libre de tabaco”.

Las repetidas declaraciones del Cirujano General son un insulto a la inteligencia del público. Al parecer suponen que el público es tan estúpido que tenemos que ser engañados con el fin de apreciar el hecho de que el vapeo podría estar asociado con algunos riesgos para la salud. En lugar de decir la verdad e informarnos de que, si bien los cigarrillos electrónicos no contienen ni queman tabaco, los componentes de los e-líquidos pueden degradarse en sustancias químicas que potencialmente podrían llevar algunos riesgos con el uso a largo plazo, el informe nos informa deshonestamente de que los cigarrillos electrónicos aparentemente contienen tabaco y representan una forma de uso del tabaco.

Si alguien realmente se cree este informe, va a hacer mucho daño a la salud pública. Los vapers que lean el informe serán alentados a volver a fumar. “Después de todo, si los cigarrillos electrónicos son sólo otra forma de tabaco y si el consumo de tabaco en cualquier forma es peligroso, ¿por qué molestarme en dejar de fumar? Debería volver a fumar cigarrillos de tabaco”. Afortunadamente, la mayoría de los vapers parecen estar mucho más educados que el Cirujano General y conocen los hechos básicos sobre el vapeo y las diferencias entre vapear y fumar.

No hay que profundizar mucho en el informe antes de que te mientan. En el prólogo mismo, el informe dice: “Estos productos son actualmente la forma de tabaco más utilizada entre los jóvenes de los Estados Unidos, superando a los productos convencionales del tabaco, como los cigarrillos, los cigarros, el tabaco de mascar y los narguiles”. Lo que el informe no dice al público es que mientras los cigarrillos, los cigarros, el tabaco de mascar y las cachimbas son una forma de consumo de tabaco porque contienen tabaco, los cigarrillos electrónicos son distintos de todos estos otros porque no contienen tabaco. Tal vez la oficina del Cirujano General necesita una lección de recordatorio de “Busca la diferencia”.

También en el prefacio, el informe recomienda estrategias para “desalentar el uso del tabaco en cualquier forma, incluyendo los cigarrillos electrónicos” y enfatiza la necesidad de prevenir el “uso del tabaco en cualquier forma”. De nuevo, esto es enormemente engañoso, ya que vaping no es una forma de consumo de tabaco.

De hecho, el informe no sólo da por hecho que los cigarrillos electrónicos contienen tabaco, sino que en ningún momento informa al público de que los cigarrillos electrónicos no contienen tabaco. Incluso en el capítulo que pretende proporcionar un “fondo” detallado a la cuestión de los cigarrillos electrónicos, el Cirujano General no informa a los lectores de que, a diferencia de los cigarrillos, los e-cigarrillos no contienen tabaco. Incluso en la sección que debe describir lo que es un cigarrillo electrónico, no se menciona el hecho de que los cigarrillos electrónicos no contienen tabaco y, por tanto, son distintos de todos los demás “productos del tabaco” del mercado.

Seamos claros. Si el Cirujano General va a afirmar que el vapeo es una forma de uso del tabaco, también lo es la terapia de reemplazo de nicotina. Y si el Cirujano General es serio al afirmar que “cualquier forma de uso del tabaco” es peligrosa, entonces ¿por qué no advierte a las personas que están usando pastillas, chicles y parches de nicotina?

Obviamente, sería terriblemente engañoso y mentiroso decirle al público que los parches de nicotina son una forma de uso del tabaco. Estaría mintiendo al decir al público que las personas que usan el parche de nicotina son usuarios del tabaco. La nicotina de un parche de nicotina deriva del mismo tabaco que la nicotina de los cigarrillos electrónicos. El Cirujano General no haría tal declaración porque engañaría a los fumadores induciéndoles a pensar que las NRTs son sólo otra forma de uso del tabaco. El Cirujano General tendría entonces que reconocer que los ex-fumadores que todavía están usando NRTs no están “libres de tabaco”. Siguen siendo usuarios del tabaco, y el uso del tabaco en cualquier forma es peligroso.

¿Cómo puede ser menos engañoso, entonces, decirle al público que el vapeo es una forma de uso del tabaco?

Lo que es profundamente inquietante en este informe es, que mientras éste gasta una cantidad excesiva de tiempo atacando a la industria del tabaco por, históricamente, haber engañado al público sobre los riesgos relativos de los diferentes tipos de productos de tabaco (por ejemplo, los cigarrillos light), a su vez, el informe cae en engañar al público sobre los riesgos relativos de las diferentes formas de productos que contienen nicotina: a saber, los productos libres de tabaco y los productos que realmente contienen tabaco.

Si el Cirujano General no reconoce la diferencia sustancial entre un producto que está matando a más de 400,000 personas al año en EEUU y un producto simplemente “no inocuo”, entonces tenemos un gran problema en nuestro enfoque de salud pública federal.

Y si no somos capaces de comunicar los muy diferentes riesgos asociados con un producto que está matando a más de 400.000 personas al año y un producto que es simplemente “no inocuo”, entonces tenemos un gran problema en nuestra capacidad de comunicación de riesgos.

Michael Siegel

A su vez, el Doctor Farsalinos en ECR, ha lanzado su comentario al respecto de este informe, donde abunda de nuevo en la profunda manipulación que supone incluir al cigarrillo electrónico en la clasificación de tabaco. Añado a continuación algunos de los párrafos de su entrada:

El informe está lleno de reclamaciones sobre el daño, mientras que no hay hechos reales sobre cualquier daño causado por los e-cigarrillos a cualquier persona (usuario o viandante). Las declaraciones sobre compuestos nocivos y potencialmente dañinos no son más que declaraciones emocionales sin contenido real en términos de riesgo realista. En todas las afirmaciones relacionadas con los cigarrillos electrónicos y el daño, se puede sustituir fácilmente el término “cigarrillo electrónico” por términos como “aliento humano” (emite aldehídos potencialmente dañinos), “aire interior” (es probable que esté expuesto a más Formaldehído por quedarse en casa en comparación con vaping), “caminar por las calles”, “medicamentos” (no conozco ningún medicamento sin efectos secundarios o cualquier intervención médica sin complicaciones potenciales), o cualquier cosa que se pueda imaginar. Para aclararlo, no estoy sugiriendo que los cigarrillos electrónicos sean libres de riesgo o tan seguros como el aire interior o la respiración humana. Sólo estoy diciendo que tal presentación es altamente engañosa y no proporciona ninguna información útil sobre el riesgo.

Otro caso típico de una declaración puramente emocional, es la sección donde se “criminalizan” los sabores en los cigarrillos electrónicos por atraer a los jóvenes. Las mismas declaraciones sobre el chocolate, los caramelos, los ositos de gominola, etc se podrían mencionar en este informe. No conozco a ningún adulto que coma algo sin sabor u olor y pueda obtener cierta satisfacción de ello.

El informe ignora por completo los beneficios potenciales de los cigarrillos electrónicos. En primer lugar, no hay análisis sobre cómo las recomendaciones sobre el gravamen con impuestos o posibles restricciones sobre los sabores podrían afectar a los fumadores adultos que tratan de dejar de fumar con la ayuda de los cigarrillos electrónicos. Supongo que el Cirujano General se preocupa por la salud de toda la población. También existe el caso de los jóvenes fumadores. ¿No preferiríamos que los adolescentes fumadores usen cigarrillos electrónicos en lugar de productos de tabaco combustibles? Bueno, por supuesto, no usar nada es la mejor opción. Pero no hace falta ser cirujano general para decir eso. Pero me pregunto, ¿por qué el informe no menciona los estudios que demuestran que las restricciones de los cigarrillos electrónicos podrían aumentar el tabaquismo entre los jóvenes?

El informe es desafortunadamente unilateral y seguramente será seguido por otra campaña pública de temor a los “e-cigarrillos malvados”. Esto resultará en una idea errónea más amplia acerca de los riesgos del cigarrillo electrónico en comparación con el tabaquismo y disuadirá a más fumadores de hacer el cambio. Y luego, culparemos al e-cigarrillo por el alto uso dual observado en los EE.UU …

Curiosamente, el informe se publicó junto con un sitio web muy bien diseñado, con secciones como “Conozca los riesgos”, “Analice los hechos” y “Entre en acción”. Las preguntas son:

¿Conocer qué riesgos?

¿Analizar qué hechos?

¿Tomar qué acciones?

Mi comentario…

Una vez más, observamos cómo se utiliza la “patente de corso” para instaurar una campaña perfectamente organizada que provoque el absoluto terror de la población al cigarrillo electrónico. Una vez más, miles de fumadores verán esa perfectamente diseñada web y leerán los acojon… titulares de la CNN y de Euronews y se reafirmarán en la postura que a todas luces parece correcta para el lobby anti-vapeo.  “Sigamos Fumando. Sigamos necesitando medicamentos. Sigamos enfermando. Sigamos muriendo. Sigamos haciendo ricos a todos aquellos que se lucran con nuestra desgracia” ¿Cuántas vidas se quedarán por el camino?.

Afortunadamente hay PERSONAS que conocen y experimentan la realidad de lo que está pasando y que luchan día a día, vaper a vaper, doctor a doctor, tienda a tienda para arrancar una vida y otra y otra de las garras del tabaco y de las mentiras… y eso es imparable.

Va por ti Santi

Anuncios

6 Millones de europeos han dejado de fumar con cigarrillos electrónicos. Otros 9 millones han reducido su consumo.

En palabras del Dr. Farsalinos: “Estas son probablemente las tasas más altas de abandono y reducción del tabaquismo que jamás se han observado en un estudio a gran escala”

Más de seis millones de fumadores en la Unión Europea han dejado de fumar y otros 9 millones han reducido su consumo de tabaco con el uso de cigarrillos electrónicos, según el último estudio publicado por los Doctores Farsalinos, Poulas, Voudris y Le Houezec en la revista Addiction.

addi

Estos científicos de la Universidad de Patras-Grecia, del Centro Onassis de Cirugía Cardiaca de Grecia, del Centro de Estudios del Tabaco y el Alcohol de la Universidad de Nottingam (Reino Unido) y del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia, analizaron los datos del Eurobarómetro 2014 sobre el tabaquismo y el uso de los cigarrillos electrónicos.

De acuerdo con los hallazgos del estudio, 48,5 millones de europeos han probado alguna vez los cigarrillos electrónicos, pero hay 7,5 millones de usuarios habituales (datos de 2014; la estimación actual podría ser muchísimo mayor). Basado en los datos del Eurobarómetro, el estudio presenta un tamaño muestral de 27,460 usuarios de la UE. El 35,1% de los usuarios de e-cigarrillos (intervalo de confianza 30,7-39,5%) dejaron de fumar completamente gracias a estos dispositivos, mientras que un 32,2% más (I.C. 29,9-36,5%) informó de una reducción en el consumo de tabaco. Además, la práctica totalidad de ellos, se corresponde con fumadores o exfumadores, desmintiendo una vez más, por activa y por pasiva, la teoría de puerta de entrada al tabaquismo.

Declaraciones del investigador principal del estudio, el Dr. Konstantinos Farsalinos:

“Estas son probablemente las tasas más altas de abandono y reducción del tabaquismo que jamás se han observado en un estudio a gran escala”“Los datos de la Unión Europea muestran que el uso de cigarrillos electrónicos parece tener un impacto positivo en la salud pública por dos razones principales: 1. Se observan altas tasas de reducción y cesación tabáquica 2. El uso de cigarrillos electrónicos se limita en su práctica totalidad a los fumadores y exfumadores, con un uso mínimo de los no fumadores”.

Existe una gran controversia sobre el uso de los cigarrillos electrónicos por parte de no fumadores, pero las investigaciones son tranquilizadoras. El Dr. Jacques Le Houezec, neurólogo e investigador del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia, aclara: “En los no fumadores se observó cierta experimentación con los cigarrillos electrónicos, pero su uso regular es mínimo. Sólo el 1,3% de los no fumadores informó de un uso ocasional de cigarrillos electrónicos que contienen nicotina y sólo el 0,09% reportaron un uso diario. Prácticamente, no existe un uso regular de cigarrillos electrónicos con nicotina por no fumadores, por lo que la preocupación de que los cigarrillos electrónicos puedan ser una puerta de entrada al consumo de tabaco, queda rechazada en gran medida por nuestros hallazgos.”

El Profesor Konstantinos Poulas de la Universidad de Patras, mencionó la importancia de la encuesta del Eurobarómetro para evaluar el uso del cigarrillo electrónico en la Unión Europea. “El cuestionario del Eurobarómetro es probablemente uno de los más detallados que se ha utilizado en el análisis de uso del cigarrillo electrónico a nivel poblacional. Se proporciona información detallada acerca de la frecuencia de uso, la diferencia entre la experimentación y el uso regular, y examina el uso de cigarrillos electrónicos que contienen nicotina. Por otra parte, la encuesta abarca una amplia muestra poblacional europea, que es representativa de la población total de la UE. Un diseño similar se debe utilizar en todos los estudios de población “.

El Eurobarómetro es una encuesta realizada por la Comisión Europea, que evalúa, entre otros, el tabaquismo y los patrones de uso de cigarrillos electrónicos en los 28 estados miembros de la Unión Europea. Este estudio es un análisis profundo de dichos datos.

Profundizamos ahora en el desarrollo y resultados del estudio:

Sobre el diseño experimental de los ensayos controlados aleatorios para establecer la eficiencia en el abandono del tabaco con vaporizadores personales:

La enorme variabilidad y número de dispositivos y e-líquidos disponibles en el mercado, que satisfacen la demanda de los consumidores permitiéndoles elegir, basados en sus preferencias personales, hace inaplicables los métodos tradicionales para diseñar ensayos controlados aleatorios, en los cuales, un único producto es testado en todos los participantes.

Los estudios sobre “el mundo real” que reflejen de manera realista el uso de estos productos son más apropiados para definir sus efectos sobre la salud y la prevalencia de tabaquismo. Brown et al 2014, ya habían demostrado en este tipo de estudio, que los usuarios de ecigs tenían un 60% de probabilidades más de abandonar el tabaco que aquellos que lo intentaron usando NRTs o que lo intentaron sin ayuda.

Principales objetivos del estudio:

  • Análisis de la prevalencia de uso y experimentación pasada, entre los que alguna vez han usado, usan o usaban cigarrillos electrónicos.
  • Prevalencia del uso de cigarrillos electrónicos que contienen nicotina.
  • Cambios reportados por los usuarios encuestados en su estado de fumador debido al uso de e-cigarrillos.
  • Correlaciones entre uso anecdótico y habitual de cigarrillos electrónicos.

Estructura y resultados del estudio:

Se trata de un estudio transversal sobre la encuesta Special Eurobarometer 429, realizada en 28 Estados Miembros por la Comisión Europea, entre el 29 de Noviembre de 2014 y el 8 de Diciembre de 2014. Europeos con 15 años o más, de diferentes estratos sociales y demográficos, fueron entrevistados de manera presencial en sus hogares y en su lengua nativa.

En cada país, un número de puntos de muestreo fue dibujado con probabilidad proporcional al tamaño de la población (para una cobertura total del país) y para su densidad de población.

Característicamente, la gran mayoría (77,2%) de los no fumadores que han utilizado cigarrillos electrónicos, informó sólo de experimentación pasada.

De la población total de usuarios diarios de e-cigarrillos que contienen nicotina, el 70,4% eran fumadores actuales, el 27,7% eran ex fumadores y el 1,9% eran no fumadores de los cuales sólo el 0,09% reportaron un uso diario.

De los que alguna vez habían utilizado un ecig, un 14,0% (IC del 95%: 12,7-15,3%) reportó cesación completa, mientras que un 21,2% (IC del 95% adicional: 19.7-22,7%) reportó reducción de consumo. La extrapolación a toda la población de la UE, se estima en 6,1 millones de europeos que han dejado de fumar con el uso de cigarrillos electrónicos, mientras que otros 9,2 millones han reducido su consumo de tabaco.

Profundizando en los datos, más de 2 de cada 3 de los usuarios diarios de vaporizadores personales, reportaron cesación completa o reducción de consumo.  El uso prolongado de ecigs mostró una tasa combinada de cesación/reducción de más del 40%. Entre los usuarios habituales de e-cigarrillos, la tasa de abandono del tabaco y de reducción combinada fue del 67,3%.

La frecuencia de uso de la nicotina fue evaluada colectivamente para usuarios tanto diarios como pasados de los ecigs.

Los usuarios diarios de cigarrillos electrónicos que contienen nicotina, reportaron una tasa de cesación total del 30,6% (95% CI: 27.1-34.0%), mientras que una proporción adicional significativa reportó reducción del consumo 28.5% (95% CI: 25.1-31.9%).

La experimentación pasada con cigarrillos electrónicos que contenían nicotina se asoció con bajas tasas de cesación/reducción, y la mayoría no reportó cambios en el consumo.

Tras analizar los datos por edad y género, los participantes vapers y exvapers mostraron un incremento significativo de la probabilidad de haber dejado de fumar, comparado con aquellos que habían reportado sólo experimentación pasada.

Todos los grupos de edad más jóvenes correlacionaron con el uso anecdótico del ecig, pero sólo el grupo de 40 a 54 años presentó correlación con el uso habitual.

Por otro lado, una percepción de baja peligrosidad del ecig entre los encuestados, se correlacionó tanto con la experimentación como con el uso habitual de ecigs.

Discusión

Esta encuesta del Eurobarómetro es de gran importancia para evaluar el uso del e-cigarrillo por la población de la UE por dos razones; en primer lugar, es representativa de toda la región de la UE (28 países) y, en segundo lugar, se hizo una clara distinción entre el uso actual, uso en el pasado y experimentación pasada, entre el uso regular y ocasional, y entre uso de e-cigarrillos que contenían o que no contenían nicotina.

En muchas de las encuestas publicadas hasta ahora, la experimentación en los últimos 30 días (dar una calada en una o dos ocasiones) se ha considerado como uso habitual, arrojando datos erróneos sobre el consumo. Otros estudios (Tackett et al 2015, Hitchman et al 2015) han demostrado que el uso diario del e-cigarrillo, es un fuerte predictor de la cesación o reducción tabáquica.

El primer resultado importante de esta encuesta del Eurobarómetro, es que se estima que 48,5 millones de personas han utilizado los cigarrillos electrónicos en todos los estados miembros de la UE.

Los datos analizados por Vardavas et al. en el Eurobarómetro de 2012 (realizado en 27 estados miembros) encontraron que, aproximadamente, 29,3 millones de europeos habían utilizado los cigarrillos electrónicos en ese momento. Por lo tanto, hay un aumento sustancial en la prevalencia del uso en menos de 2 años.

Sin embargo, al igual que en el Eurobarómetro 2012, en recientes encuestas realizadas en Reino Unido (PHE, Eastwood et al 2015), ser fumador o exfumador presentaba de lejos la mayor correlación independiente con el uso del cigarrillo electrónico, mientras que la adopción de estos dispositivos por no fumadores resultó ser muy baja.

La encuesta del Eurobarómetro también es innovadora por la introducción de la pregunta sobre el uso de cigarrillos electrónicos que contienen nicotina. Otros estudios han demostrado que el uso de nicotina en los e-cigarrillos es importante para conseguir el éxito como sustituto del tabaco con el fin de dejar de fumar (Farsalinos et al 2014 y 2013). Sin embargo, el consumo de nicotina por los no fumadores podría suponer un potencial problema debido a la posibilidad de causar dependencia, especialmente si se usa diariamente.

Los presentes resultados mostraron que casi el 80% de los usuarios que habían probado cigarrillos electrónicos lo habían hecho con nicotina, sin embargo, la mayoría de ellos eran fumadores y exfumadores mientras que, sólo el 0,09% de no fumadores reportó el uso diario de e-cigarrillos con nicotina.

Otros estudios fallaron en diferenciar entre el uso regular y ocasional o la experimentación pasada (Arrazola et al 2015, Reid et al 2015), dando lugar a una sobreestimación de la prevalencia del consumo de cigarrillos electrónicos y a una subestimación de su eficacia en el abandono o reducción del tabaco.

Por otro lado, la percepción de una baja nocividad del cigarrillo electrónico entre los encuestados, mostró correlación con el uso tanto anecdótico como habitual de estos dispositivos. Varios estudios, a su vez, han demostrado que los usuarios duales (aquellos que continúan fumando a la vez que consumen cigarrillos electrónicos) tienen la percepción de que los ecigs son más nocivos (Farsalinos et al 2014); esta percepción de riesgo, a su vez muestra una fuerte correlación independiente con el uso dual (Farsalinos et al 2015).

Un análisis reciente de la Encuesta Internacional de Control del Tabaco de Holanda, describió que, considerar que los ecigs son menos dañinos que el tabaco, era una de las motivaciones principales para los usuarios habituales de estos dispositivos (Hummel et al 2015).

Otros estudios reportaron un sustancial y creciente número de fumadores que falsamente creen que los cigarrillos electrónicos son igual o más dañinos que el tabaco convencional (Tan et al 2014, Amrock et al 2015, Brose et al 2015). Es razonable esperar que, si los fumadores no creen que el ecig sea menos dañino que el tabaco, nunca estarán motivados a probarlo como sustituto de este.

La publicidad del e-cigarrillo es probablemente una forma de aumentar la conciencia sobre los cigarrillos electrónicos entre la población, y fue significativamente asociada con el uso del e-cigarrillo (especialmente el uso habitual). Esto puede ser beneficioso para los fumadores, pero podría resultar en un mayor uso por la población no fumadora (desde una perspectiva de salud pública). Teniendo en cuenta que el uso habitual del e-cigarrillo es poco frecuente entre los no fumadores, parecería aceptable permitir la publicidad de cigarrillos electrónicos de una manera controlada de modo que se comercialicen únicamente como sustitutos del tabaco para fumadores, en lugar de publicitarlos como un nuevo “hábito de moda” para cualquier persona.

Una edad más joven (especialmente 15-24 años) también se asoció con haber utilizado alguna vez un e-cigarrillo. Un hallazgo similar se observó en un análisis de la encuesta Eurobarómetro 2012 (Ooms et al 2016). Este grupo de edad está generalmente más familiarizado con los productos de tecnología como los e-cigarrillos y dicho recurso podría tener efectos beneficiosos significativos porque, aunque dejar de fumar a temprana edad puede reducir significativamente el riesgo de futuras enfermedades asociadas al tabaquismo (Doll et al 2014, Pirie et al 2013, Jha et al 2013), pocos fumadores jóvenes tratan o buscan ayuda para dejar de fumar y muchos recaen en sus intentos (Husten 2007). Sin embargo, sólo la franja de edad 40-54 años se asoció con un uso habitual del e-cigarrillo, lo que implica que los grupos de edad más jóvenes están simplemente experimentando con los e-cigarrillos.

Los resultados de la encuesta Eurobarómetro NO sugieren que los cigarrillos electrónicos son la creación de una nueva generación de usuarios adictos a la nicotina. Esto es apoyado por los hallazgos sobre que el uso regular de e-cigarrillos entre personas que nunca habían fumado es raro, mientras que una proporción muy pequeña informó de que los cigarrillos electrónicos fueron el primer producto relacionado con el tabaco que utilizaban.

A su vez, este estudio también mostró que los cigarrillos electrónicos tienen una tasa de éxito sustancial en el abandono y la reducción del consumo de tabaco. Esto es atribuible al hecho de que los cigarrillos electrónicos satisfacen mejor las necesidades y preferencias de los fumadores y a que, hasta ahora, han sido de fácil acceso. La situación actual puede cambiar cuando los estados miembros de la UE adopten la Directiva Europea de Productos de Tabaco (TPD).

Queda por ver cómo afectará esta política a la disponibilidad del producto, accesibilidad y aceptación de su uso, sobre todo, cuando el uso del e-cigarrillo está asociado con la efectividad de la publicidad y promoción, y con fomentar la percepción en los fumadores de que se trata de un producto de baja nocividad comparado con el tabaco.

La publicidad va a ser regulada estrictamente a través de la implementación de la TPD mientras que el cambio de percepción del público a una postura negativa ya se ha destacado como una barrera para el uso de los cigarrillos electrónicos en el reciente informe de Salud Pública de Inglaterra. Otros efectos de la regulación serán un aumento en el precio y una reducción en la variabilidad del producto debido a los costes de conformidad. Por otro lado, la regulación TPD introducirá algunos criterios de calidad y seguridad, lo que podría aumentar la confianza en los productos por los consumidores.

RCP Y PHE: EL ARGUMENTARIO VAPER

Tras el informe del Ministerio de Sanidad inglés (PHE) publicado el pasado agosto, recientemente el Real Colegio de Médicos de Reino Unido (RCP) ha publicado un nuevo informe demoledor acerca de los vaporizadores personales que supone una vez más, junto con el informe PHE, un antes y un después en la ciencia y la proyección en salud pública de estos dispositivos y su potencial como herramienta de reducción de daños por tabaquismo.

Ambos informes son extremadamente extensos y complejos por lo que, en esta entrada, trataré de dar información general y ofrecer una visión rápida de las conclusiones de ambos informes para que estén a mano para todos los vapers, conformando su criterio y argumentario en un único documento.

Royal College of Physicians (RCP)

RCP

El Real Colegio de Médicos es una organización profesional británica dedicada a mejorar la práctica de la medicina, principalmente a través de la acreditación de los médicos por examen. Fundado en 1518, estableció la primera norma internacional en la clasificación de las enfermedades, y su biblioteca contiene textos médicos de gran interés histórico y valor incalculable.

El Colegio alberga cuatro facultades de formación: la Facultad de Medicina Legal y Forense, la Facultad de Medicina Farmacéutica, la Facultad de Medicina del Trabajo y la Facultad de Médicos Asociados. El Colegio se define a veces como el Real Colegio de Médicos de Londres para diferenciarla de otras entidades con nombres similares. Su sede en Regent Park es uno de los pocos edificios de la posguerra al que se le concedió la categoría grado I de edificio de estado.

El RCP desempeña un papel destacado en la entrega de atención al paciente de alta calidad, mediante el establecimiento de estándares de la práctica médica y la promoción de la excelencia clínica. Proporciona a los médicos en más de 30 especialidades médicas educación, formación y apoyo a lo largo de sus carreras. Como una organización benéfica independiente que representa a más de 32.000 profesionales y miembros de todo el mundo, el RCP asesora y trabaja con el gobierno, los pacientes, los profesionales de la salud y el público para mejorar la salud y la asistencia sanitaria.

Por tanto, se trata de una una Institución que por su carácter histórico y su nivel de excelencia e independencia representando a más de 32000 profesionales de la medicina, tiene legitimidad total a la hora de dictar las pautas para la proyección en salud pública.

El informe RCP, tiene 200 páginas y está redactado por Doctores y Catedráticos clave en la lucha contra el tabaquismo sin absolutamente ningún conflicto de interés (declaraciones en la página IX) y con total independencia.

Realiza una vez más un análisis riguroso y exhaustivo de toda la ciencia publicada acerca de los vaporizadores personales y su aplicación como herramienta de reducción de daños, sobre la genética, bioquímica, farmacología y toxicología de la adicción a la nicotina. Estas extensas secciones están desarrolladas de una manera magistral, por lo que aprovecharé para hacer subsiguientes entradas de vapor y ciencia que espero disfrutéis, puesto que sería imposible sacarle el jugo sólo en esta entrada.

El informe, además analiza las tendencias de los usuarios de vaporizadores personales y la potencial influencia de estos dispositivos en la salud pública, incidiendo sobre el impacto que las políticas de regulación de estos dispositivos tendrán sobre su potencial como herramienta de reducción de daños por tabaquismo.

El texto tiene tal relevancia, que ha sido publicado en la primera plana de las secciones de ciencia de los medios más importantes en distintos países, tales como The Telegraph, The New York TimesThe IndependentNBC, Der Spiegel, o la revista Forbes. Desgraciadamente y por razones desconocidas, las secciones de ciencia de los medios españoles no han considerado relevante esta noticia para su publicación, por lo que a continuación trataré de ofreceros, al menos un comentario y las conclusiones resumidas, ya que lo considero imprescindible para todos. No sólo para los vapers.

RCP: NICOTINA SIN HUMO. LA REDUCCIÓN DE DAÑO POR TABACO.

rcpi

Basándome en los comentarios del Dr. Farsalinos al respecto en E-Cigarette Research, el informe aborda la importante cuestión de la reducción de daños por tabaquismo; concepto descrito por primera vez en 1976 por el profesor Michael Russell.

El RCP ya había publicado un informe previo promoviendo la reducción de daños por tabaco en 2007, donde se afirmaba claramente que este enfoque, como complemento de las políticas de control del tabaco convencionales, podría ofrecer un medio para prevenir millones de muertes por tabaquismo. Lo que es nuevo en el informe actual es la adición de los cigarrillos electrónicos en el arsenal de la reducción del daño del tabaco.

El informe comienza por reconocer dos hechos sobre los cigarrillos electrónicos. Por un lado, son muy populares entre los fumadores pero, por otro lado, han sido muy controvertidos, dando como resultado diferentes respuestas de los organismos reguladores en diferentes países.

En el informe, los cigarrillos electrónicos se caracterizan como “un producto de reducción de daño del tabaco ideal“. Esto es debido a la entrega eficaz de nicotina y la auto-gestión del consumo de nicotina en ausencia (o presencia en niveles insignificantes) de la gran mayoría de los componentes nocivos del humo de tabaco y la importancia de la semejanza psico-conductual con el cigarrillo (irritación sensorial, simulación motora, etc).

Los autores realizan una extensa revisión de la literatura sobre la seguridad de los cigarrillos electrónicos. Si bien reconoce que los cigarrillos electrónicos no están libres de riesgo, presentan evidencia de que los niveles de emisiones nocivas son muy bajos.

Repiten la estimación reportada en el informe PHE, y se expanden al decir: “A pesar de que no es posible cuantificar los riesgos para la salud a largo plazo asociados con los cigarrillos electrónicos, los datos disponibles sugieren que es poco probable que supere el 5% de los asociados al tabaco, y bien puede ser sustancialmente inferior a esta cifra”.

También reconocen como mejor la eficacia de los dispositivos de nueva generación en la entrega de la nicotina, haciéndolos más satisfactorios para los fumadores.

Por último, reconocen que no hay ninguna evidencia de que los cigarrillos electrónicos hayan renormalizado el acto de fumar y que no hay ningún efecto de puerta de entrada al tabaquismo y, por supuesto, el informe reconoce el valor de la regulación para asegurar la buena calidad de los productos y evitar la promoción del uso del e-cigarrillo a los jóvenes y los no fumadores.

El informe es muy importante y se espera que sea muy influyente. Proporciona un enfoque válido y sin prejuicios a las pruebas actualmente disponibles, presenta cualquier incertidumbre sobre el riesgo a largo plazo sin histeria e intimidación, y acepta el enorme potencial de los cigarrillos electrónicos en la reducción del riesgo de enfermedad relacionada con el tabaco entre los fumadores y la falta de evidencia de que los cigarrillos electrónicos están actuando como puerta de entrada al consumo de tabaco.

Conclusiones rápidas del informe RCP

  • El tabaquismo es la principal causa evitable de muerte, discapacidad y desigualdad sociosanitaria en el Reino Unido.
  • La mayor parte del daño a la sociedad y a los individuos causado por el tabaquismo a medio plazo, se producirá en las personas que están fumando hoy.
  • La implementación de las políticas de control del tabaco convencionales alienta a los fumadores a dejar de fumar.
  • Sin embargo, dejar de fumar es muy difícil y la mayoría de los adultos que fuman hoy seguirán fumando durante muchos años.
  • La gente fuma porque son adictos a la nicotina, pero se ven perjudicados por los otros componentes del humo del tabaco.
  • El suministro de nicotina a la que los fumadores son adictos, sin los componentes nocivos del humo del tabaco, puede prevenir la mayor parte del daño del tabaquismo.
  • Hasta hace poco, los productos de nicotina han sido comercializados como medicamentos para ayudar a la gente a dejar de fumar (NRTs tipo parches y chicles).
  • Los NRTs son más eficaces para ayudar a la gente a dejar de fumar cuando se utilizan junto con el apoyo de profesionales de la salud, pero mucho menos cuando se utilizan por sí solos.
  • Los E-cigarrillos se comercializan como productos de consumo y están demostrando ser mucho más populares que los NRTs, como sustituto y competidor con los cigarrillos de tabaco.
  • Los E-cigarrillos parecen ser eficaces cuando los fumadores los usan como una ayuda para dejar de fumar.
  • Los E-cigarrillos no se fabrican actualmente bajo los estándares de los medicamentos y son probablemente más peligrosos que los NRTs.
  • Sin embargo, el riesgo para la salud a largo plazo derivado de la inhalación del vapor de los cigarrillos electrónicos disponibles en la actualidad, es poco probable que supere el 5% del daño asociado al tabaquismo.
  • Los avances tecnológicos y la mejora de los estándares de producción podrían reducir el riesgo a largo plazo de los cigarrillos electrónicos.
  • Existe la preocupación de que los cigarrillos electrónicos aumenten el consumo de tabaco por la renormalización del acto de fumar, pudiendo actuar como puerta de entrada al consumo de tabaco en los jóvenes, que podrían utilizarlo de manera temporal, pero no alcanzarían una abstinencia permanente.
  • Hasta la fecha, no hay evidencia de que cualquiera de estos procesos se esté produciendo en un grado significativo en el Reino Unido.
  • Por el contrario, la evidencia disponible hasta hoy, indica que los cigarrillos electrónicos se utilizan casi exclusivamente como alternativas más seguras que la combustión de tabaco, por fumadores confirmados, que están tratando de reducir el daño a sí mismos o a otros, o tratando de dejar de fumar por completo.
  • Hay una necesidad de regulación para reducir los efectos adversos directos e indirectos que pudiera tener el uso del e-cigarrillo, pero esta regulación no debe dirigirse de manera que impida el desarrollo y uso de productos de reducción de daños para los fumadores.
  • Una estrategia regulatoria debe, por lo tanto, adoptar la búsqueda de un enfoque equilibrado para garantizar la seguridad del producto, permitir y alentar a los fumadores a utilizar el producto en lugar del tabaco, y detectar y prevenir los efectos que contrarresten los objetivos generales de la política de control del tabaco.
  • La industria del tabaco se ha involucrado en el mercado del e-cigarrillo y se puede esperar que trate de explotar estos productos para promocionar los cigarrillos de tabaco convencional y así socavar el trabajo de las políticas del control del tabaco.
  • Sin embargo, en interés de la salud pública, es importante promover el uso de los cigarrillos electrónicos, las NRTs y otros productos de nicotina sin tabaco, lo más ampliamente posible como sustituto del tabaco.

 

Public Health England (PHE)

phe

Por otro lado y como todos sabéis, el Ministerio de Sanidad de Reino Unido publicó el pasado agosto su informe al respecto de los vaporizadores personales, removiendo por primera vez a nivel mundial la percepción sobre estos dispositivos con conclusiones lapidarias y revolucionarias. El informe también realizaba un extenso análisis de toda la evidencia científica disponible por reputados doctores y científicos y creo imprescindible exponeros a continuación un recordatorio de sus conclusiones rápidas:

  • Los fumadores que no pueden o no quieren dejar de fumar deberían ser incentivados para que prueben el cigarrillo electrónico en los servicios de salud para dejar de fumar, ofreciéndoles apoyo conductual.
  • Animar a los fumadores a que migren al cigarrillo electrónico podría ayudar a reducir las enfermedades y muertes asociadas al tabaquismo.
  • No existe evidencia de que el cigarrillo electrónico esté aumentando las tasas de tabaquismo en adultos ni en jóvenes y, de hecho, puede estar contribuyendo a un descenso de las mismas.
  • A excepción de un ligero afán experimental entre adultos y jóvenes no fumadores, los casos de uso mantenido del cigarrillo electrónico en este grupo poblacional se reducen a un número muy bajo. La práctica totalidad de usuarios del cigarrillo electrónico en cualquier grupo poblacional son fumadores o exfumadores. No existe por tanto evidencia de que el cigarrillo electrónico suponga una puerta de entrada al tabaquismo ni en adultos ni en jóvenes.
  • Recientes estudios apoyan las evidencias descritas en la revisión Cochrane acerca de que los cigarrillos electrónicos ayudan a la gente a dejar de fumar o a reducir su consumo de tabaco. También existe evidencia de que este abandono o reducción ocurre incluso entre fumadores que no tenían intención de dejar de fumar. Se requiere mayor investigación en esta área.
  • Realizando un uso correcto, la utilización de cigarrillos electrónicos no supone un riesgo de envenenamiento con nicotina para los usuarios. Los e-liquids deben proveerse en envases “a prueba de niños”. La precisión en el etiquetado sobre el contenido de nicotina debería ser suficiente y no suponer mayores preocupaciones.
  • Ha habido un cambio general de percepción sobre los cigarrillos electrónicos hasta el punto de que la opinión pública considera que éstos son más dañinos que los cigarrillos convencionales. Actualmente, la estimación de los expertos es que usar cigarrillos electrónicos es aproximadamente un 95% más seguro que fumar.
  • Proteger a niños no fumadores y garantizar que los productos en el mercado son tan seguros y eficaces como sea posible son claramente las metas más importantes. Las nuevas regulaciones deben programarse para maximizar el potencial de salud pública de los cigarrillos electrónicos. La investigación y vigilancia sostenida deben continuar.

Espero que toda esta información unificada sea de utilidad para todos vosotros, vapers y no vapers, y sirva para abrir los ojos de muchos y concienciar a muchos otros. Al final la verdad, por mucho que trate de disfrazarse y ocultarse, siempre se abre camino.

LO QUE DEBERÍA SER LA SALUD PÚBLICA

El pasado 14 de Abril, el Profesor Gerry Stimson, profesor emérito del Imperial College de Londres y adalid mundial de la reducción de daños, recibió la prestigiosa medalla de la libertad de la ciudad de Londres, por sus inestimables años de servicio a la salud pública y a la reducción de daños.

Tanto desde mi persona, puesto que tras casi tres años de lucha no puedo más que considerarle un ser humano excepcional y un gran maestro y amigo, como desde MOVE puesto que ésta no existiría si no fuera por la inestimable ayuda de Gerry, quiero humildemente y desde mi blog personal, darle mi más sincera enhorabuena por ese merecidísimo y prestigioso reconocimiento y asegurarle que nuestra lucha continuará siempre con él como referente, a su lado y hasta el final.

No contentos con eso, tras este acto Gerry nos deleitó con una lectura pública celebrada en el ayuntamiento de Londres (video), en el marco del London Drug & Alcohol Policy Forum, donde contrastaba el increíble éxito de la Salud Pública en la respuesta al terrible VIH/SIDA en los años 80, con la tremendamente ineficiente respuesta dada por la Salud Pública a las oportunidades que se ofrecen a través de los cigarrillos electrónicos y el vapeo (ponencia).

La reducción de daños por drogas, como respuesta al VIH/SIDA, incluyó la adopción de un amplio rango de intervenciones radicales de reducción de daños y fue un auténtico éxito para la salud pública. En los primeros 20 minutos, Gerry nos explica cómo se adoptaron estas medidas para reducción de daños por drogas a mitad de los años 80. Muchas de ellas permanecen en una parte establecida de los profesionales de la salud pública desde entonces. 30 años después, la Salud Pública responde a los e-cigarrillos como herramienta de reducción de daños por tabaquismo, de una manera que va desde lo cauteloso hasta lo absolutamente negativo.

A continuación, Gerry describe el auge de los cigarrillos electrónicos (aproximadamente en 20 minutos), la respuesta inicial de los organismos de Salud Pública y el reciente informe del Ministerio de Sanidad inglés (PHE), que ha resultado determinante para el cambio de concepción sobre los cigarrillos electrónicos. En su conclusión (a partir del minuto 49), Gerry explica que el movimiento social hacia productos de nicotina más seguros, es inusual en sí mismo y supone una intervención inesperada y no planificada de Salud Pública que se ha producido sin ningún tipo de coste para los contribuyentes.

“Los fabricantes del sector, las tiendas de vapeo, los foros de vapeo y los vapers son la nueva primera línea para ayudar a la gente a dejar de fumar. Es un ejemplo de los objetivos de salud pública alcanzados sin la participación de los profesionales de la salud pública y, de hecho, a menudo a pesar de la oposición de los profesionales de la salud pública”.

A continuación, os haré un desarrollo de las ideas generales y frases ya célebres de Gerry en la ponencia. Tened en cuenta que se trata de una ponencia de una hora, por lo que esta entrada será larga. Pero para mí es un absoluto y total deleite. Espero que para vosotros también.

“Tras mis largos años de carrera en estrategias de reducción de daños y experiencias de gran éxito como la del VIH, supe que la nueva estrategia de reducción de daños contra el tabaquismo era el cigarrillo electrónico. En un principio di por hecho que mis compañeros en salud pública naturalmente lo apoyarían, sin embargo, estaba equivocado. Es un misterio para mi ver cómo los mismos líderes en salud pública que iniciaron la reducción de daños por drogas, son extremos detractores de la reducción de daño por tabaco”

1985 Intervenciones de Reducción de Daños por Drogas/VIH

-Las drogas son un problema, pero el VIH es un problema mucho mayor, luego debíamos encontrar una manera de trabajar con los usuarios de drogas inyectadas, por muy controvertida que fuera.

-Distribución de agujas y jeringas limpias. Ser capaces de integrar las campañas contra el consumo de heroína con las campañas de distribución de agujas y jeringas limpias para que los usuarios de esta droga la consuman. ¿Produciría esto un retraso en los intentos de deshabituación?

-Campañas agresivas conteniendo información sexual gráfica y explícita. ¿Cómo afectaría esto a los adolescentes?

-Marketing social sobre un uso seguro de las drogas y el sexo

-Metadona y acceso a programas de deshabituación

-Test VIH masivo

-Divulgación, mensajes en cascada, educación en la sociedad y los grupos de riesgo (trabajadores/as sexuales, población homosexual, toxicómanos).

“Hay que vender la reducción de daños para que la gente haga reducción de daños”

-Negociación y opinión de individuos clave, gobierno, medios de comunicación, cambio de leyes, carísima financiación de las campañas, etc.

vih1

La primera persona en acuñar el término Reducción de daños fue el Dr. Russell Newcombe (firmante de MOVE, al igual que Gerry) en 1987.

“Es mi visión e incrementa cada día como visión de los que trabajan con usuarios de drogas y con jóvenes. Este es el momento de la reducción de daños”

Newcombe

 

Pero… ¿Por qué la reducción de daños sí fue aceptada, aplicada y extendida en los años 80?

-Compromiso de las partes implicadas: “Nada sobre nosotros, sin nosotros”. Intervención de los colectivos implicados en el desarrollo de estrategias.

-Espíritu de asociación.

-Desestigmatización. Sexo seguro y uso seguro de las drogas.

“Si estigmatizas a la gente no puedes conectar con ella”

-Apoyo desde los organismos de Salud Pública. Campañas de concienciación.

-Coraje de los líderes de la Salud pública.

-Apoyo de las políticas de drogas a una estrategia explícita de reducción de daños.

-Consenso político y cooperación. Apoyo de todo el espectro político.

-Actitud combativa por la emergencia sanitaria.

-Prevención del SIDA como movimiento social.

“Los individuos deben tomar el control de los factores que afectan a su propia salud”

-Gran financiación.

-Infraestructura para aplicar la reducción de daños.

helping

En 2010, tras la aplicación de las estrategias de reducción de daños por drogas, las gráficas de contagio de VIH fueron las siguientes:

VIH en UK

 

30 años después…

La Salud Pública actuó correctamente con la estrategia de reducción de daños por drogas, pero está haciendo todo lo contrario con la reducción de daños por tabaco.

  • La nicotina es la segunda droga más popular.
  • Los fumadores sufren enfermedad de riesgo y muerte prematura.
  • La mayoría de los fumadores dicen que quieren dejar de fumar.
  • Muchos han tratado de dejarlo.
  • A muchos les resulta difícil de conseguir y muchos son incapaces o no están dispuestos a renunciar a la nicotina – No les gusta su vida sin nicotina.
  • El consumo de tabaco es la forma más dañina de entrega de nicotina.
  • Proporcionar maneras más seguras para suministrar nicotina permite a las personas seguir utilizando la nicotina, pero evita los riesgos para la salud de fumar.

Ya en 1976, Mike Russell sentenció que los fumadores fuman por la nicotina, pero mueren por el humo. Por tanto, encontrar vías de dispensar la nicotina sin humo sería la estrategia de reducción de daños perfecta. A raíz de ello, aparecieron los productos farmacéuticos NRT o los productos como el snus. Sin embargo, las vías de administración no eran de plena satisfacción para los consumidores como sustituto o alternativa al tabaco. No fue hasta 2007 cuando se estableció el mercado de cigarrillos electrónicos que realmente se impuso como el motor del cambio. Por primera vez el cigarrillo electrónico funcionaba como una alternativa real y satisfactoria para los fumadores, estableciéndose como un mercado con una evolución trepidante.

ecig game changer

“Se trata de algo con lo que los líderes de la salud pública soñarían. Ninguna intervención de salud pública podría conseguir algo así en tan corto espacio de tiempo. Esto ha ocurrido al margen de la voluntad de la salud pública. 8,7 millones de fumadores han probado los cigarrillos electrónicos en UK y 2,2 millones son ya exfumadores de larga duración. Creo que es un éxito extraordinario en un muy corto espacio de tiempo”

 “Las ventas de e-cigarrillos han superado ampliamente la venta de NRTs farmacéuticos. Son hoy la primera elección para la gente que intenta dejar de fumar. Esto implica que los servicios oficiales para dejar de fumar pierden dinero. Sus clientes han caído en un 45% desde 2012 en UK”

servicios

“Esta es una manera de dejar de fumar nueva y completamente diferente. Existe un cambio en el lenguaje; es una manera diferente de utilizar la nicotina. Se pasa de experimentar una experiencia miserable y con gran sufrimiento a algo que es placentero y divertido, sin la culpabilidad y el estigma de ser un miserable fumador, disfrutando de la nicotina sin sentimiento de culpa. Además, existe un componente de placer de una manera no problemática. En muchos casos se produce una transformación en la identidad personal; algunas personas se identifican fuertemente como vapers y defensores del vapeo convirtiéndose en algo central en su vida. Para otros, se trata de un hobby, algo en lo que invertir su dinero de una manera entusiasta. Una diversión. Existen Vapefests pero no NRTfests. Realmente es un reposicionamiento completo del concepto de dejar de fumar y del concepto de normalización del uso de la nicotina, llegando a ser un estilo de vida que acaba provocando que la gente deje de fumar y que se diviertan haciéndolo; y sí está pasando”.

Por otro lado, los más importantes libros de texto sobre salud pública nos hablan de la importancia de la auto-ayuda y del apoyo y ayuda mutuas. La importancia de las comunidades y ésta, de hecho es una aproximación DIY (hazlo tú mismo) para dejar el tabaco y cambiarlo por el vapeo. Son vapers ayudando a vapers, vapers ayudando a fumadores, como muestra el también firmante de MOVE, Chris Russell en su reciente trabajo.

Los vapers son los expertos y ellos mismos realizan el trabajo de ayuda en comunidad. Hay un enorme fondo de vapers avanzados persuadiendo a los nuevos vapers y a los fumadores sobre las bondades del producto y los beneficios de vapear. Muchos de ellos se han convertido en defensores y activistas y muchos líderes de la salud pública han experimentado el coste de decir estupideces en medios como Twitter tratando de enfrentarse a estos activistas que por minutos se cuentan por cientos expresando sus argumentos. Estos vapers, además hacen DE MANERA GRATUITA un trabajo de salud pública con todos aquellos principios que la salud pública ensalza.

vapers

Sólo observen la magnitud de lo que hablamos:

E-cigarette Forum, el foro online de vapeo más grande de Reino Unido, tiene 3.607.461 de visitantes procedentes de este país por el momento. Presenta una media diaria de 10.000 visitas sólo de UK. Visitas totales internacionales cerca de 34 millones al año. Y esto es sólo una única muestra de lo que se está moviendo en los medios sociales alrededor del vapeo. Esto sería un sueño para cualquier sitio web destinado a dejar de fumar.

ecf

“Los vapers se han convertido en activistas. Existe todo un movimiento internacional liderado por los consumidores desafiando a los gobiernos, desafiando a la OMS, desafiando a aquellos científicos que dicen cosas inciertas. Existen cientos de organizaciones de vapers con propósito activista que sufren de la falta de medios y de organización, por lo que su mayor campo de acción son las redes sociales y el activismo online, sin embargo, a pesar de ello, han desarrollado y siguen desarrollando campañas muy exitosas con gran creatividad. Estas campañas se centran principalmente en evitar los efectos devastadores de la TPD abogando por una regulación de estos dispositivos, no como producto farmacéutico, sino como bienes de consumo. Este activismo podría ser la semilla que motivara el cambio para una regulación justa en las esferas políticas”.

advocates

Salud Pública Versión 1

Mientras tanto, en un universo paralelo, la respuesta de la Salud Pública a los fumadores que realmente están haciendo las cosas correctamente según sus propios principios es:

-Antipatía o quiescencia, sin visión de salud pública.

“Incluyendo casos en que conocidos líderes de la salud pública, quienes deberían tener más conocimiento, han vilipendiado a los vapers en sus escritos y en las redes sociales y no debemos ver cosas como esta. No debemos hablar de e-cigarette trolls, sino de cáncer trolls. No deben alejarse de la gente hablando de ellos de esa manera; sin embargo, ellos piensan que respecto al cigarrillo electrónico sí pueden hacerlo y eso me hace tambalearme”

-Los argumentos predominantes de estos líderes de la salud pública consisten en tratar el cigarrillo electrónico como un reto, amenaza o preocupación, mediante el argumentario que todos conocemos; uno de los más utilizados, por ejemplo, es que están fabricados en China, como si fuera algo despectivo. Parece que han olvidado dónde están fabricados sus iphones o sus ipods. Utilizan siempre argumentos comunes y circulares entre ellos. No se comprometen con los vapers. No los escuchan. No han sentado a ningún vaper a las mesas de sus comités.

v1

Desde el punto de vista sociológico es fascinante observar estas posturas, pero…

¿Por qué la salud pública tiene dificultades con los e-cigarrillos?

Las estrategias para dejar de fumar de la Salud Pública están dominadas por la narrativa del control del tabaco y los e-cigarrillos son un enorme reto para la posición del control del tabaco, puesto que hacen tambalearse todos sus principios.

Se basan en hacer el uso del tabaco difícil. (precios, prohibiciones, etc).

Es anti-fumadores y anti-industria y tiene como objetivo un mundo libre de tabaco.

Todo consumo de tabaco es visto como un problema.

Se basa en la estigmatización de los fumadores (lo contrario a las estrategias utilizadas en la reducción de daños por drogas y VIH).

Esta postura ‘Anti’ hace que sea difícil la adopción de una posición “pro” en el uso de nicotina para otros doctores que querrían posicionarse públicamente a favor.

Les desconcierta que (a) el mercado y (b) las industrias puedan ayudar a resolver algunos problemas de salud.

Tiene dificultades para aceptar el placer.

Los e-cigarrillos no se han inventado o puesto en práctica por medio de la medicina o la salud pública y esa falta de su control sobre la deshabituación tabáquica para ellos no es válida.

Salud pública inglesa versión 2

Pero también nos encontramos con los chicos buenos; en contraste con la anterior postura, se dio el posicionamiento de la Salud Pública Inglesa PHE y esto es realmente extraordinario e inteligente. Por primera vez el Sistema Nacional de Salud de un país puntero en la lucha contra el tabaco, da un golpe encima de la mesa y lanza un fuerte posicionamiento positivo y a favor de los cigarrillos electrónicos. Los chicos de PHE, muchos de ellos líderes clave, también provienen y fueron pioneros de la lucha contra el VIH y mantienen ese fondo, esa experiencia previa que les lleva a posicionarse positivamente sobre la reducción de daños, tras ser plenamente conscientes de que esta estrategia es un éxito, como ya experimentaron en los 80 y los 90.

La review de PHE evidencia que el cigarrillo electrónico es un 95% más seguro que el tabaco en términos de riesgo para la salud. Los ecigs no suponen un riesgo para los vapeadores pasivos, tienen el potencial para ayudar a los fumadores a abandonar el tabaco, por lo que los servicios oficiales para dejar de fumar deben adoptar una postura amigable con estos dispositivos, movimiento encabezado por Louise Ross en Leicester, también firmante de MOVE, y pionera en recomendar estos dispositivos a sus pacientes.

v2

El informe PHE probablemente marca un punto de referencia histórico, a la par con el informe ACMD sobre SIDA y mal uso de las drogas de 1988. Es muy importante a nivel global que este documento exista y ha lanzado mensajes realmente buenos. Estos chicos trabajaron muy duro y de manera muy inteligente con gran cantidad de servicios, organizaciones e instituciones que suscribieron sus resultados. Fue un enorme éxito durante unos meses triunfales, pero también este gran trabajo se vio empañado durante unos meses miserables en que sufrió de intrigas y apuñalamientos por la espalda procedentes de un pequeño grupo de key leaders con la complicidad del Chief Medical Officer y un par de editores de revistas científicas de la otra facción de la Salud Pública, que lanzaron un ataque coordinado para desacreditar a PHE. Todo esto ha salido a la luz recientemente gracias a la libertad de información, donde todos hemos podido ver publicados los mensajes intercambiados entre estos individuos mientras conspiraban para hundir la credibilidad de la institución”.

miserables

Un nuevo futuro…

Con todo, hay un buen futuro y un nuevo paisaje para la reducción de daños por tabaco, pero sin un gran papel de la Salud Pública. El papel de la salud pública ha de ser proporcionar recursos, estar en contacto, sensibilizar y proveer información. Pero todo esto se está realizando y se realizará a coste 0 para los contribuyentes.

“Todo lo que ha ocurrido alrededor del ecig, lo ha hecho sin la intervención planificada de la salud pública o el dinero del estado. En cambio, es el resultado del esfuerzo de los fumadores individuales, decidiendo adquirir una nueva alternativa para consumir nicotina libre de riesgos, y el mercado soporta la iniciativa liderada por el consumidor. Pero también es un nuevo futuro para la cesación tabáquica”.

La investigación, desarrollo, ciencia, innovación de productos, fabricación y marketing viene de la mano de las compañías de cigarrillos electrónicos y tabaqueras.

El personal de primera línea y el trabajo de difusión lo realizan los propios vapers que han dejado de fumar.

“El trabajo de centros de ayuda para dejar de fumar lo realizan los miles de tiendas de vapeo y cadenas minoristas. Estas boutiques, como han sido llamadas, son realmente centros de consejo para la cesación tabáquica, para las personas que desean saber cómo vapear”.

El servicio de autoayuda, ayuda mutua en comunidad y educación lo realizan los vapers en los medios sociales, foros de internet, sitios web, etc, realizando una labor increíble de difusión e intercambio de la información.

“El dinero ganado en años de vida salvados actualmente los calculo basándome en datos antiguos, pero en aproximadamente 60.000 millones de libras y todo ello de manera gratuita y a coste 0 para el estado. Por tanto, la nueva reducción de daños por tabaco es un éxito para la salud del público sin la ayuda de la salud pública”

“Los e-cigarrillos son un regalo gratuito para la salud del público. Fabricantes, tiendas, foros y vapers son la nueva línea frontal en la ayuda a los fumadores para dejar de fumar. Objetivos de la salud pública alcanzados sin la implicación de los profesionales de la salud pública, a coste 0 para el contribuyente”.

landscape

En conclusión, tenemos dos epidemias y dos respuestas distintas de la salud pública.

¿Qué papel debe tomar la Salud pública en la reducción de daños por tabaco?

“Comparado con el VIH, donde tuvimos que poner en marcha una enorme cantidad de recursos y financiación, el papel de la salud pública en la reducción de daños por tabaco es pequeño, barato y fácil. Los fumadores por su propia voluntad están tomando las riendas y la responsabilidad de su propia salud. El panorama de la nicotina está cambiando, al igual que el de la cesación tabáquica y la Salud Pública debe estar por detrás de eso. Debe dejar de sembrar dudas, reconocer las limitaciones del control del tabaco y el potencial de la reducción de daños por tabaco, promover la buena ciencia y el análisis, apoyar y tranquilizar. Probablemente este último sea el papel más importante de la Salud Pública. Decir que esto está bien. Que esta es una buena manera de dejar de fumar y desarrollando una nueva estrategia de reducción de daños por tabaco donde los expertos escuchen a los vapers”.

conclusion

 

 

LAS RESISTENCIAS DEL ECIG DESDE EL PUNTO DE VISTA DE UN QUÍMICO

Hace tiempo que los vapers se preguntan sobre aquello de los metales en el vapor y los e-liquids, sobre sus posibles efectos sobre la salud y sobre la manipulación y uso de esos metales cuando preparan los set ups de sus vaporizadores.

El Dr. Miroslaw Dworniczak es químico, periodista científico independiente, ex científico y profesor en el Departamento de Química de la Universidad Adam Mickiewicz (Poznan, Polonia). Lleva largo tiempo estudiando sobre la química del ecig y nos da una interesante información acerca de este tema que ha sido publicada en la prestigiosa Nicotine Science and Policy. Espero que os sea de utilidad.

 MS

Cuando los vapers discuten sobre cuestiones de seguridad, suelen tener en cuenta los componentes del e-líquido y la composición del aerosol inhalado. Por supuesto, este es el tema más importante, pero también deben conocer los metales con los cuales se realizan las resistencias.

Elementos de calentamiento

En general, los elementos de calentamiento son dispositivos que convierten la corriente eléctrica en calor. La cantidad de calor que se libera en un proceso de este tipo depende de la intensidad de la corriente (al cuadrado) y la resistencia eléctrica del conductor.

Estos elementos de calentamiento en los cigarrillos electrónicos consisten generalmente en hilos de resistencia de varios tipos. Incluyen aleaciones como Kanthal, acero inoxidable, Nichrome y, últimamente, metales puros como níquel o titanio.

Composición química de las resistencias

El Kanthal, consiste en hierro (Fe – aprox. 70%), cromo (Cr – 20 a 30%), y aluminio (Al – 4-7%). Tras el calentamiento, el aluminio se oxida y el óxido de aluminio resultante forma una capa protectora en la superficie.

El Nichrome, es una aleación de cromo (80%) y níquel (20%). Cuando se calienta al rojo, desarrolla una capa exterior de óxido de cromo III, que protege la resistencia de oxidación adicional.

Recientemente, el acero inoxidable (SS-Stainless Steel) se ha introducido en el mercado vaper. El acero en sí, es una aleación de hierro y carbono (C). Cuando se le añade al menos un 13% de cromo (Cr) al acero normal, se convierte en acero inoxidable y, por lo tanto, no se oxida. La cantidad de Cr en esa aleación es suficiente para formar una capa protectora de óxido de cromo, al igual que en el caso del Nichrome. Otros metales presentes en el SS determinan su tipo; por ejemplo, el SS 316 contiene también pequeñas cantidades de molibdeno (Mo – 2,5%) y de manganeso (Mn – 2%).

La materia particulada (PM)

La materia sólida microscópica suspendida en el aire (o en el aerosol del e-líquido) se conoce como materia particulada. Estas partículas son muy pequeñas – la mayoría de ellas están en el intervalo de 1 a 10 micrómetros. Por lo tanto, después de la inhalación, algunas de ellas pueden entrar profundamente en el sistema respiratorio, llegando incluso a los alvéolos. Motas diminutas de metales o sus óxidos también se pueden desprender de la superficie de la bobina, formando dicha materia particulada. El impacto sobre la salud del vaper es aún desconocido, pero hay que recordar que todos los seres humanos están expuestos 24 horas al día a multitud de partículas diversas debido a la contaminación del aire presente en todas partes.

Níquel – alérgeno de 2009

En el año 2000 la Sociedad Americana de la Dermatitis de Contacto, creó los premios “Alérgeno del año”. En 2009, este premio le fue otorgado al níquel (Ni). Probablemente muchos de ustedes conocen, al menos, a una persona alérgica al níquel. No pueden usar joyería que contenga níquel y algunos muestran síntomas de alergia, incluso debido al uso de grifos de baño chapados con níquel. Por lo tanto, no es sorprendente que algunos vapers también presenten problemas al usar ciertos atomizadores que contienen este metal. Así que si usted muestra síntomas típicos de la alergia: erupción en la piel, picazón, enrojecimiento – deje de usar el e-cig y consulte a su médico si el problema persiste.

Cromo, molibdeno y manganeso

Estos tres metales de transición se pueden encontrar, por ejemplo, en el acero inoxidable. El cromo (Cr) se somete a la pasivación por el oxígeno presente en el aire. Durante este proceso, se forma una capa muy delgada de óxido de cromo III. Es ampliamente conocido que los compuestos de cromo III son reconocidos como seguros. Afortunadamente, la formación de compuestos de cromo tóxico y cancerígeno (VI) en el caso de resistencias utilizadas en los e-cigarrillos, es altamente improbable. A pesar de existir datos de los años 50 y 60, los científicos no han sido capaces de demostrar el papel de los compuestos de cromo III como oligoelemento.

El molibdeno (Mo) y sus compuestos son no tóxicos, aunque el alto consumo de Mo puede resultar en una deficiencia secundaria de cobre (Cu). La cantidad de Mo en el acero inoxidable es muy baja, por lo que es altamente improbable que esto pudiera suponer un problema potencial de salud para los vapers. También debemos conocer que el molibdeno es un oligoelemento esencial que actúa como cofactor para muchas enzimas importantes en nuestras rutas metabólicas.

El manganeso (Mn) no debe confundirse con el magnesio (Mg). Este metal es muy importante para la salud humana, ya que también es un elemento presente en una amplia clase de enzimas. Por otro lado, el polvo de manganeso es tóxico; el nivel máximo tolerable de Mn en el aire es de 5 mg / m3. Sin embargo, la presencia de tal cantidad de Mn en el aerosol generado por e-cigarrillos es igualmente improbable.

Dry Burn de la resistencia

Muchos vapers utilizan esta técnica para calentar al rojo sus resistencias con el fin de secarlas y para deshacerse de la sustancia similar al alquitrán de color marrón que se acumula sobre ellas después de algún tiempo.

Para aquellos que se hagan la pregunta de Hamlet: To Dry Burn or not to Dry Burn? Deben leer un texto importante de Farsalinos y Carvalho: Hacer Dry Burn a las resistencias. ¿Es esto bueno?  En pocas palabras: El Dry Burn, sin duda cambia la estructura interna del metal / aleación. Esto, a su vez, puede afectar a la integridad de la resistencia, permitiendo que pequeñas partículas de metal sean lixiviadas al e-líquido. Cuando el líquido forma el aerosol, algunas de estas partículas pueden estar presentes en el mismo, por lo que entonces también pueden entrar en el sistema respiratorio del vaper.

La pregunta que se plantea entonces es: ¿Afectan estas partículas a la salud del vaper en una medida significativa? Bueno, todavía no lo sabemos. Por lo que yo sé, aún no hay ningún análisis médico sobre este hecho. Una cosa es segura: si podemos evitar todos los factores que podrían ser poco saludables, debemos evitarlos.

Así que el consejo de mi químico es: no hacer Dry Burn a las resistencias. Es mucho mejor sustituir una resistencia sucia por una nueva que evite que tu organismo se exponga a una mezcla de sustancias químicas desconocidas. ¡Vapea seguro!.

Diacetil: La nueva arma arrojadiza. Ya estaban tardando.

¡Un nuevo y terrorífico peligro acecha en los cigarrillos electrónicos!. Ya estaban tardando tras el informe de PHE en desarrollar la contraofensiva. Desde agosto llevan con eCigs que explotan y desnucan a los incautos vapers y claro…ya olía. Está claro que por algún sitio tenía que salir lo malos que son estos cachivaches chinos, porque eso está fuera de toda duda, y… como es algo tan importante y además, lo dice Harvard, una vez más aparece en los periódicos y revistas de todo el mundo bajo titulares como los siguientes.

titulares diacetil

Lo curioso es que …ya lo sabíamos. El Doctor Farsalinos habló del Diacetil hace ya un año y entonces, es curioso, no se le dio semejante bombo. Había que guardarse la bala en la recámara y que lo dijera Harvard, después del informe del PHE. ¡Qué mundo tan curioso este!.

Os dejo, como siempre, con la traducción de la entrada del Dr. Farsalinos en e-cigarette reseach, sobre el Diacetil de moda. Espero que la disfrutéis. No os tiréis mucho de los pelos.

Un nuevo estudio encuentra Diacetil en los e-cigarrillos pero exagera los riesgos y falla en discutir sobre el tabaquismo

Como todos sabéis, tengo una fuerte opinión en contra del uso de diacetil y acetil propionilo en los e-liquids. En el estudio que publicamos el año pasado, lo hicimos patente y analizamos el riesgo potencial del uso de estos componentes a altos niveles (básicamente, cuando son usados como ingredientes o están presentes como contaminantes a altos niveles en los e-liquids). Nosotros enfatizamos el hecho de que nadie debería añadir estos compuestos deliberadamente en los e-liquids y que deberían implementarse tests para detectar las posibles fuentes de contaminación. Todas estas son, en mi opinión, medidas responsables para evitar una exposición innecesaria. Sin embargo, también presentamos referencias acerca de los elevados niveles de diacetil y acetil propionilo en el humo del tabaco, presentes en una media de 10 a 100 veces superior que en las muestras de e-liquid medidas.

Otro estudio acaba de ser publicado en la revista Environmental Health Perspectives, por investigadores de la Harvard T.H. Chan School of Public Health. Ellos evaluaron la presencia de diacetil, acetil propionilo y acetoína en 51 marcas (no reportadas) de ciga-likes de distintos sabores.  Encontraron al menos 1 de los componentes en el 92% de las muestras y un 76% de ellas contenían diacetil. Los autores recomiendan acción urgente para evaluar el alcance de la exposición a diacetil por los e-cigarrillos.

Aunque coincido en que deberíamos saber si los e-líquidos contienen diacetil y acetil propionilo, debo remarcar que el estudio ha obviado algunos puntos muy importantes. Uno es la evaluación de los niveles de estos compuestos encontrados en las muestras. Los niveles, presentados en la tabla 2 del estudio son muy bajos; mucho más bajos que los que encontramos nosotros en nuestro primer estudio. En muchos casos, los niveles de estos compuestos son absolutamente mínimos y NO es esperable que supongan preocupación alguna sobre la salud humana. Adicionalmente, los autores OMITEN mencionar la presencia de estos compuestos en el humo del tabaco convencional.

Esta omisión crea la impresión de que los e-cigarrillos están exponiendo a los usuarios a un nuevo riesgo químico cuando, en realidad, su exposición a estos compuestos está siendo muy inferior comparada con cuando fumaban.

Finalmente, tratan de argumentar que el uso de los límites máximos de exposición segura establecidos por el NIOSH (National Institute for Occupational Safety and Health) no deberían ser usados puesto que se refieren a exposición en ambientes de trabajo y no a la población general. Estos niveles deberían incluir población vulnerable o con enfermedad. Sin embargo, nosotros ya habíamos argumentado previamente que tal afirmación es irrelevante por una simple razón: los e-cigarrillos son usados por fumadores. Estés sano o no, fumar siempre será un riesgo mucho mayor para el daño a tu salud comparado con cualquier exposición proveniente de los e-cigarrillos (al menos a los niveles medios encontrados en ambos estudios). Por tanto, este argumento es inválido y es aplicable únicamente a personas que no han fumado nunca (y todo el mundo coincide en que no existe razón para que una persona que no ha fumado nunca utilice e-cigarrillos, contengan diacetil o no).

En conclusión, el artículo está creando falsas impresiones y exagera el riesgo potencial de la exposición a diacetil y acetil propionilo a través del e-cigarrillo. Omiten mencionar que esos químicos están presentes en el humo del cigarrillo convencional y violan el principio básico de la toxicología: “la dosis determina la toxicidad y el riesgo”.

Yo he sido un firme defensor de retirar diacetil y acetil propionilo de los e-cigarrillos. Mantengo la misma postura actualmente, a pesar de ser criticado. Estos químicos no deberían ser usados en los e-liquids. Sin embargo, debemos evaluar la situación de manera responsable y realista.

Los fumadores deben ser informados sobre el riesgo de continuar fumando versus el riesgo del consumo de e-liquids que contengan diacetil. No debemos olvidar que el riesgo de desincentivar a los vapers para que usen e-cigarrillos como herramienta para dejar de fumar, es mayor que el riesgo de exposición a diacetilo y acetil propionilo a los niveles encontrados en este estudio.

No hay más ciego que el que no quiere ver

El presente artículo lejos de ser un reporte científico, es más bien un conjunto de reflexiones personales que me vienen a la mente tras leer las ideas emitidas por el Sr. Simon Chapman, en la Conferencia sobre Control del Tabaco de Oceanía celebrada el 21 de octubre de 2015. Esta persona, adalid mundial de la lucha CONTRA el vapeo, es un frecuente homenajeado e invitado de honor en los simposios sobre control del tabaco del Instituto Catalán de Oncología; la misma persona que se vanagloriaba recientemente de que en Barcelona ya no se veía gente vapeando en las calles ni existían ya tiendas de vapeo.

A mi humilde entender, efectivamente los cigarrillos electrónicos, que a partir de ahora llamaré vaporizadores personales —por aquello de recordar hasta la saciedad a aquellos que se niegan a verlo que NO SON, NI TIENEN NADA QUE VER CON EL TABACO— son la última tecnología disruptiva que enarbola la bandera de la reducción de daños; sí de esas que, cuando se las deja nacer, son responsables de un cambio de paradigma.

No por nada, sino porque la acción profiláctica que producen sería similar a la producida por los preservativos frente al VIH. De igual manera que los “defensores de la salud pública” no van a conseguir que las personas dejen de practicar el sexo o hacer deporte —consumir endorfinas endógenas—, tampoco van a conseguir que las personas dejen de fumar —consumir nicotina exógena que actúa como agonista de la acetilcolina endógena activando la vía de recompensa—.

Más aún cuando nos encontramos ante la droga mejor diseñada de la historia y, para dicho diseño, una industria todopoderosa, con la connivencia de los estados, ha invertido incontable capital durante décadas. Una de las drogas más letales conocidas. Una droga legal…

El tabaco es tan diabólico que hace que personas muy enfermas sigan fumando aun sabiendo que podría ser el último, tan diabólico que aleja la atención de las madres fumadoras de sus bebés con tal de fumarse ese tan necesario cigarrillo, tan diabólico que un gran fumador no realiza viajes transoceánicos porque es inconcebible para él permanecer 7 horas en un avión sin poder fumar. Es tan poderoso que trasciende el instinto de supervivencia y lo anula. A eso nos enfrentamos.

Estos casos que expongo son testimonios reales de vapers que han conseguido abandonar esa droga letal gracias a los vaporizadores personales. Pero si las “autoridades de salud pública” llevan tantos años dedicándose a la lucha contra el tabaco, deberían haber oído testimonios así. Digo oído; porque comprenderlo sólo lo puede comprender un fumador, o alguien con un mínimo de empatía y profesionalidad que no juzgue al fumador como si fuera un débil, infantil e irresponsable drogadicto, sino como lo que realmente es —un enfermo—.

Desgraciadamente, muchas “autoridades de la lucha antitabaco”, muchos neumólogos y cardiólogos en nuestro país, son absolutamente incapaces de sentir dicha empatía hacia sus pacientes y los tratan exactamente así; con condescendencia. Incluso algunos comentan públicamente que si no lo dejan es porque no quieren y que es efectivo que a un fumador le dé un infarto para que se asuste y deje de fumar—sí; absolutamente verídico—.

Afortunadamente, otras autoridades que sí están legitimadas para tratar estos problemas, especialistas en adicciones, neurofisiología, patología dual, etc, (no en neumología, ni en cardiología), también existen. Es una reflexión absolutamente lógica; el tabaquismo no es una enfermedad del corazón o de los pulmones, sino neuroquímica. Luego ¿quienes serían los expertos cualificados para tratarlo?

De igual manera que los preservativos permiten practicar el sexo de forma segura, los vaporizadores personales permiten consumir nicotina de forma segura. ¿O acaso ahora vamos a discutir que los preservativos “preservan” de entrar en contacto con el VIH produciendo una reducción de daños REAL a nivel poblacional? Por simple paralelismo didáctico, los vaporizadores personales “preservan” de que nuestro cuerpo entre en contacto con más de 4000 sustancias tóxicas y /o carcinogénicas.

Por mucho que se quiera disfrazar la Reducción de Daños (THR) como una estratagema de la industria asesina, negar que consumir un producto que porta -4000 sustancias tóxicas reduce el daño, es como negar la existencia del sol. Podrán argumentar que la industria en otros tiempos utilizó tales argumentos en su beneficio y, por supuesto, es deleznable. Además, no dudo de que lo seguirá haciendo; pero eso no hace que la THR sea menos cierta.

A los adalides de la lucha mundial antitabaco les cuesta ver la diferencia entre un filtro o el tabaco light con un “cigarrillo electrónico” como ellos lo llaman. Veamos la diferencia:

Mods Tb

¿Ven ustedes algún parecido con un cigarrillo normal? A todas luces, cualquier parecido es mera coincidencia. Segunda pregunta ¿Han visto ustedes que se vendan este tipo de dispositivos en comercios especializados de venta de tabaco, estancos o similar? Por ahora no; habrá que ver cómo cambia eso tras la transposición de la Directiva Europea, ya que se lo pone en bandeja.

Hasta el momento, más allá de algunos dispositivos ineficientes y desfasados de primera generación —los que sí se parecen a un cigarrillo—, la industria tabaquera no ha echado el guante a este mercado. El enorme mercado de tercera generación, el que realmente está demostrando una efectividad real para abandonar por completo el tabaco —los dispositivos similares a los de la foto— sigue, afortunadamente y en su imprescindible mayoría, en manos del sector independiente y especializado.

Y ahora, la trampa. Es una maniobra muy cómoda, muy mediática y muy falaz, acusar y desacreditar a todo el sector independiente de los vaporizadores personales, tratando de hacer creer a la opinión pública que está dirigido por las tabaqueras. Pero eso, simplemente, es falso.

Si estas personas, como otros grandes doctores, se hubieran molestado en hacer su trabajo e informarse mínimamente de lo que hay detrás, se habrían percatado de una realidad asombrosamente simple.

Por mucho que les pueda parecer un cuento de hadas, esta vez, tanto la irrupción de estos dispositivos en la sociedad, como el origen de su mercado, no proviene de una oscura maniobra de las tabaqueras y es fácilmente comprobable, si se quiere comprobar, claro. Semejante argumento podría tratarse ampliamente de “Conspiranoia”; un término muy de moda últimamente en todo este conflicto.

Los vaporizadores personales surgieron de la necesidad de los fumadores de poner remedio a un problema que, ni las autoridades sanitarias, ni las políticas antitabaco, han podido solucionar en años, mientras seguían muriendo y muriendo sin cesar.

La tecnología y la innovación, una vez más, nos han dado unas armas revolucionarias para que la sociedad ataje un gravísimo problema de salud pública y puesto que las “autoridades pertinentes” estaban demasiado ocupadas criminalizando al fumador, la solución y la revolución tuvo que venir inevitablemente liderada por el propio consumidor.

Por supuesto, Dios me libre de criticar los esfuerzos de las autoridades de salud pública contra el tabaco. ¡Faltaría más! ¡Las tasas de tabaquismo caen! A base de carísimos medicamentos “revolucionarios” como la Vareniclina, empaquetados planos, fotos de pulmones necrosados, impuestos del 80% en cada paquete de tabaco que legítima y convenientemente van a parar a las arcas del estado, políticas de exclusión y señalar con el dedo al fumador hasta hacerle sentirse como un apestado social, la gente cada vez fuma menos en los países desarrollados.

¡Ok! ¡Funciona! Las tasas de tabaquismo caen un increíble 3% en 5 años en España. También habría que estudiar de qué manera y qué otros factores han podido influir en ese descenso del tabaquismo…ahí lo dejo. ¿Y quién se pone la medalla en China? Ahí lo dejo también.

Según cifras de la OMS si se implementaran todos los programas de control del tabaco propuestos en el mundo de 2010 a 2013 completamente, a la vez e inmediatamente, se reduciría el número de fumadores a nivel mundial de 794 a 523 millones.

¿Y qué hacemos con los 523 millones restantes? Para estas “autoridades de salud pública” esos 523 millones si no lo dejan es porque no quieren, así que ahí se acaba la discusión. Pero humildemente pregunto ¿Cuál debería ser el objetivo real de las campañas antitabaco? ¿Evitar la nicotina? ¿O evitar la muerte?

Vamos a hacer un ejercicio de la “B” con la “A”, “ BA” y para ello, por muy polémico que sea, nos centraremos en nuestros niños; esos que tanto nos preocupan. El último estudio publicado ayer en Journal of Health Economics, demuestra cómo las tasas de tabaquismo entre los niños de 12 a 17 años están aumentando considerablemente en los países donde se ha introducido regulación que les prohíbe el acceso a los cigarrillos electrónicos:

B: Muchos niños fuman –y hasta el momento las políticas antitabaco no han conseguido evitarlo–.

A: Las propias “autoridades de la lucha antitabaco” reconocen que “los cigarrillos electrónicos” son mucho menos tóxicos que el tabaco. Pero, por si acaso, por defender a nuestros jóvenes de la temible nicotina, tenemos que prohibirlos sí o sí.

BA: Una vez prohibido el eCig los niños vuelven a consumir tabaco. Una sustancia que porta 4000 sustancias tóxicas más que el eCig. ¿Cuál es más probable que los mate?

Lamento ser tan políticamente incorrecta al hablar de “nuestros niños” pero no se me ocurre otra manera de describirlo de forma más gráfica. Sé que, con estas palabras, me van a llamar de todo menos “bonita”; sé que me van a acusar de justificar e incluso alentar la dependencia juvenil a la nicotina. Nada más lejos de la realidad. Nadie en su sano juicio querría que su hijo consumiera ningún tipo de droga. Pero el hecho, es que los esfuerzos de las “autoridades de la lucha antitabaco” no han conseguido hacer desaparecer el tabaco de la faz de la tierra y los niños, por mucho que nos pese, van a continuar cayendo en sus garras, al menos, a medio plazo.

Los estudios del Sistema Nacional de Salud inglés llevados a cabo por la Doctora Linda Bauld, demuestran que los adolescentes que utilizan los vaporizadores personales son, en su práctica totalidad, exfumadores. Como muestra el estudio anteriormente mencionado, por mucho horror que pueda causarnos, estos niños están consumiendo un producto infinitamente menos tóxico y si se lo retiramos volverán al tabaco tradicional. Ese sí mata.

La otra arma arrojadiza de las “Autoridades Antitabaco” es acusar a diestro y siniestro a los Doctores que defienden la THR de Conflicto de Interés, una vez más, de estar financiados por las tabaqueras. Este tema daría para escribir, al menos, el Libro Gordo de Petete. Sólo dejaré una pregunta en el aire ¿Ponen el mismo empeño en demostrar los nexos con las compañías farmacéuticas en las terapias antitabaco? La terapia con Vareniclina y sus efectos secundarios ha sido, cuanto menos, puesta bajo sospecha. Y no dudan en promocionarla y recetarla a los cuatro vientos, ni se ponen en entredicho los conflictos de interés de los doctores que la han investigado con fondos de las propias farmacéuticas. Es fácil caer siempre en la trampa simple y la falacia de juzgar a las personas y no los argumentos. Además, es muy mediático y, para qué nos vamos a engañar; funciona. Si no puedes desprestigiar un argumento, desprestigias a la persona que lo defiende y eso en prensa queda precioso.

Sin embargo, el tiempo, tarde o temprano acaba poniendo las cosas en su sitio y, obviamente, ha llegado un punto en que no se puede negar la evidencia sin hacer el ridículo. Autoridades, como el propio Sr. Chapman, no tienen más remedio que reconocer públicamente que no se puede negar que el eCig es mucho menos tóxico que el tabaco. ¿Qué será lo siguiente?

Siguen utilizando el argumento de que no se conocen los efectos a largo plazo; pero hay algo que no entiendo. Si aceptamos que es mucho menos tóxico que el tabaco…a nivel poblacional…eeee ¿Aceptamos eCig como animal acuático? Porque ese argumento del “podría ser” no se aplica a miles de productos de consumo comercializados. Como dice el Dr. Bernd Mayer, afirmar que “la seguridad de los cigarrillos electrónicos no ha sido probada”, es una verdad eterna aplicable a todo y, por lo tanto, carece de sentido. No se puede probar la ausencia de daño. Los cigarrillos electrónicos, como cualquier otro producto, tienen que ser considerados como seguros, siempre y cuando no haya evidencia de daño y, por el momento, tras 12 años en el mercado, no existe tal evidencia. Sin embargo, sí existe evidencia de su baja toxicidad respecto al tabaco. Es cuestión de tiempo.

Y…la madre del cordero. Probar la evidencia sobre la capacidad de los vaporizadores personales avanzados para reducir las tasas de tabaquismo. Según la bibliografía, ya hay indicios claros de que así es…los ensayos controlados aleatorios están en proceso. También es cuestión de tiempo.

Desgraciadamente los testimonios de miles de vapers asegurando que desde que probaron estos dispositivos no han vuelto a tocar un cigarrillo no son suficientes ¿Cuándo ha ocurrido eso con cualquier otro producto que se haya comercializado para dejar de fumar?.

Sólo por mera curiosidad científica, por simple empatía hacia sus pacientes, por tener contacto directo con esos que son su sujeto de estudio, esos a los que dicen ayudar e incluso salvar…cualquier persona que se considere “defensor de la salud pública” debería ver este vídeo, consultar este enlace y después…meditar.

¿Y si esta vez sí fuera verdad?