EMISIONES DE ALDEHIDO EN CIGARRILLOS ELECTRÓNICOS: REPLICACIÓN DE ESTUDIOS DESAFIANDO RESULTADOS PREVIOS

Hace unas semanas se me remitieron dos estudios desde Argentina, a la vez que varios preocupados vapers de este país nos preguntaban qué estaba pasando con respecto a las declaraciones en prensa, derivadas de dichos estudios.

Los titulares de los periódicos argentinos y de otros países anunciaban a bombo y platillo la demostración de que sí existía el vapeador pasivo. Para muestra un botón:

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Inmediatamente me dirigí a quien más investigaciones y papers ha publicado sobre la toxicidad del vapor de los cigarrillos electrónicos, cómo no, el Dr. Farsalinos. Su respuesta fue clara. Estamos trabajando en la replicación de dichos estudios y pronto publicaremos las conclusiones. 

Quiero subrayar aquí, aunque parezca que no viene al caso, la importancia que tiene la publicación de un estudio peer review, independientemente de dónde provenga la financiación de dicho estudio. Digo esto, porque he tenido que vivir la situación en primera persona, de comentar la ciencia del cigarrillo electrónico ante médicos españoles pertenecientes a sociedades médicas marcadamente antivape, y me he encontrado con una respuesta tristemente argumentada en muchas ocasiones “Los estudios a favor del ecig no son válidos porque están financiados por la industria tabaquera o la del cigarrillo electrónico” (ojalá añadiría). Sí la eterna falacia ad hominem; un uso absolutamente a conveniencia de la postverdad. Como si todo pudiera financiarse con dinero público. Como si los estudios sobre medicamentos no los financiaran las propias farmacéuticas, como ocurre de manera habitual con cualquier otra industria. ¿Alguien cree que se me tomaría en serio si yo dijera que el Champix no vale porque toda su investigación se financió con dinero de Pfizer?. No es la primera ni la última vez que leemos en twitter a grandes exponentes de las sociedades médicas españolas entrar en la descalificación, incluso a nivel personal, de los doctores que se postulan a favor del ecig utilizando este argumento y lo más triste, es que en la mayoría de las ocasiones, además es falso.

Pues bien; cuando se publica un paper que ha pasado un proceso peer review, además de haber pasado el escrutinio de los revisores de la publicación, se somete a su vez al escrutinio de toda la comunidad científica internacional. ¿Cómo? Pues muy sencillo. Todos los papers llevan un apartado titulado “Material y Métodos” en el que se describe hasta el máximo detalle qué materiales, condiciones y técnicas exactos se han utilizado en el desarrollo de la investigación. De este modo, cualquier laboratorio del mundo, puede dedicarse a replicar de manera fehaciente la investigación publicada, examinar si pueden reproducirse los resultados, comentar y criticar constructivamente los ensayos realizados. Precisamente, el Doctor Farsalinos es uno de los más atacados por los antivape y el único que se ha molestado en realizar este ejercicio de replicación de resultados, obteniendo conclusiones que desafían los resultados previos.

Su reciente entrada en e-cigarette research, presenta la publicación de los papers que realizan la replicación de los estudios que comentaba anteriormente y os la ofrezco a continuación. Espero que resulte de vuestro agrado.

EMISIONES DE ALDEHIDO EN CIGARRILLOS ELECTRÓNICOS: REPLICACIÓN DE ESTUDIOS DESAFIANDO RESULTADOS PREVIOS

Por el Dr. Farsalinos

El 15 de diciembre de 2016, me preguntaron sobre mis predicciones para 2017 sobre el futuro del vapeo y mencioné que: “Los estudios de mala calidad acompañados por declaraciones de prensa alarmista son cada vez más frecuentes … pronto veremos algunos avances interesantes en este aspecto“.

Nos llevó unos meses, pero ahora es el momento de cumplir esa promesa. Todos ustedes recuerdan la publicación sobre el “formaldehído oculto“, que incluía una declaración de que los cigarrillos electrónicos son de 5 a 15 veces más cancerígenos que fumar. Esta publicación fue acompañada por una impresionante cobertura mediática a través de un comunicado de prensa y de un premio posterior para el grupo de investigación que la realizó de $ 3.5 millones para desarrollar una mayor investigación sobre este tema.

Hace algunos días, publicamos un estudio de replicación (Los cigarrillos electrónicos emiten niveles muy altos de formaldehído solo en condiciones desagradables para los usuarios: un estudio de replicación en condiciones de uso realistas y verificadas) utilizando exactamente los mismos dispositivos, baterías y líquido que en la publicación mencionada. Sin embargo, además les pedimos a los vapers que probaron el dispositivo (un atomizador CE4 muy antiguo, testado en incrementos de 0,2 Voltios) e informaran cuando notaran caladas en seco (lo que todos conocemos como dry puff con ese horrible sabor a quemado). Las caladas en seco se detectaron a 4,2 V, por lo que 4,0 V fue el voltaje máximo de uso realista. Luego probamos el dispositivo en el laboratorio con diferentes ajustes de voltaje (condiciones de uso realistas y caladas en seco) y encontramos, como se esperaba, un aumento exponencial de las emisiones de formaldehído en condiciones de dry puff. De hecho, a 5.0 V encontramos niveles mucho más altos de formaldehído que la publicación original. Ni siquiera nos atrevimos a pedirles a los vapers que probaran ese dispositivo a 5.0 V. Por lo tanto, concluímos que los cigarrillos electrónicos pueden generar enormes niveles de formaldehído, pero esto ocurre sólo en condiciones en las que ningún vaper vapearía y, por tanto, jamás sería expuesto. Aclaramos además, que la afirmación de que el riesgo de cáncer es de 5 a 15 veces mayor es incorrecta. A su vez, también recomendamos que los vapers no utilicen estos dispositivos (CE4) porque, incluso en condiciones de vapeo normales, el nivel de emisiones de formaldehído era bastante alto y muy superior al de los dispositivos recientes. Es de destacar que los CE4 ya no están disponibles en la Unión Europea.

En 2016, otro estudio encontró niveles enormes de emisiones de aldehído de los cigarrillos electrónicos. Usaron nuevamente un atomizador CE4 (CE4v2) a 3.8 V y 4.8 V pero con 5 segundos de inhalación (la duración de la calada es igualmente importante para la potencia o el voltaje porque la energía = potencia x tiempo). Reportaron emisiones extremas (hasta 48,000 ug / g de formaldehído). Calculamos la exposición relativa del consumo de líquido de 5 ml (uso diario supuesto) en comparación con los cigarrillos de tabaco y encontramos que 5 ml de líquido equivaldrían a 3200 cigarrillos de tabaco. Los autores ampliaron publicando un segundo estudio , en el que realizaron un análisis de evaluación de riesgo para los vapers y la exposición pasiva utilizando los hallazgos anteriores.

Hoy, publicamos una réplica del estudio usando el mismo equipo, configuración de energía y duración de la calada. Dos vapers experimentados identificaron caladas en seco tanto a 3.8 V (obviamente debido a la larguísima duración de la calada) como a 4.8 V (de hecho, incluso a menor duración de la calada, las caladas en seco fueron demasiado horribles a 4.8 V). Esta vez, el problema no fueron sólo las caladas en seco; los resultados publicados también fueron muy sobreestimados. Encontramos niveles de aldehídos de 6 a 25 veces más bajos en las mismas condiciones de dry puff. Además, para evaluar las emisiones de aldehído a partir de un patrón de uso realista, probamos un atomizador relativamente nuevo (Nautilus Mini, que de hecho tiene alrededor de 3 años pero tiene una mecha de algodón como todos los atomizadores de nueva generación). Los niveles de emisiones de aldehído eran tan bajos que un consumo de líquido de 5 ml por día expondría a los vapers a niveles de aldehído 94.4-99.8% más bajos en comparación con fumar 20 cigarrillos de tabaco. Además, se debe tener en cuenta que la comparación se refiere a 5 ml de consumo de líquido; cuanto más se consuma, menor será la diferencia en comparación con fumar. La asociación es lineal.

Ambos estudios muestran claramente que es muy importante evaluar la generación de caladas en seco al medir en laboratorio las emisiones de cigarrillos electrónicos. Aunque esto los vapers lo conocen desde hace años y se lleva mencionando en la literatura científica desde 2013, todavía muchos, si no la mayoría de estudios, fallan en sus protocolos al examinar esto.

El campo de la investigación del e-cigarrillo tiene un número inusualmente alto de estudios que informan de resultados “extraños” (por decirlo de alguna manera). Un principio básico que debería seguirse, sobre todo en ciencia, es que, si los datos no tienen sentido, no culpe al sentido común, sino revise los datos para detectar posibles errores. Sin embargo, muchos (si no la mayoría) de estos estudios están acompañados por declaraciones en prensa y campañas de medios generalizadas. Como resultado, hoy, después de tantos años de investigación, la mayoría de los fumadores piensan que los cigarrillos electrónicos son igual o más dañinos que fumar. Será interesante ver cómo las revistas y los editores que publican estos estudios reaccionarán cuando vean que los hallazgos de sus publicaciones no pueden replicarse.

Sugeriría que todos estén atentos. Este NO es el final de nuestros estudios de replicación. Pronto vendrán más, como prometí en el pasado.

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ENTREVISTA CON EL DOCTOR JOAN GRIMALT

Hace ya bastante tiempo un grupo de vapers en colaboración de Anesvap con el Instituto de Investigación Ambiental y del Agua (IDAEA-CSIC), estuvimos participando en un estudio dirigido por el Catedrático de Química Ambiental Doctor Joan Grimalt, donde se trataba de determinar compuestos orgánicos e inorgánicos que son inhalados y exhalados por los vapeadores activos y pasivos. Previamente, el equipo del Doctor Grimalt ya había desarrollado un método para analizar y comparar los compuestos que se absorben al fumar cigarrillos de tabaco y cigarrillos electrónicos. El trabajo se publicó en la revista Journal of Chromatography y en él se demostraba la enorme diferencia que existe entre el perfil químico del humo del tabaco y el vapor de los cigarrillos electrónicos.

En esta ocasión, nos prestamos de muy buen grado a ayudar al Doctor y a su amable equipo a continuar sus investigaciones, vapeando como lo hacemos en nuestro día a día normalmente, en un entorno aislado, mientras sus instrumentos medían las emisiones de nuestros dispositivos durante 12 horas. Ya que estábamos, aprovechamos este largo y divertido encierro para charlar con este magnífico investigador sobre sus impresiones a lo largo de sus investigaciones y, una vez más, gracias a Julio poder ofreceros esta magnífica entrevista.

Los resultados de este nuevo estudio en el que participamos, fueron presentados por el propio Dr. Grimalt, que amablemente accedió a compartirlos con nosotros en una ponencia magistral ofrecida en la pasada Vapexpo de Barcelona, con el Dr. Jacques Le Houezec presentando la conferencia. Desgraciadamente no podemos ofrecer documento gráfico de la ponencia, pero esperamos que muy pronto los fantásticos resultados obtenidos, con importantes implicaciones para determinar la existencia o no del vapeo pasivo, se harán públicos en una publicación peer review.

 

 

ESTUDIO SOBRE LA SEGURIDAD A LARGO PLAZO DE LOS CIGARRILLOS ELECTRÓNICOS

El estudio, “Nicotine, Carcinogen, and Toxin Exposure in Long-Term E-Cigarette and Nicotine Replacement Therapy UsersA Cross-sectional Study” fue publicado el pasado 6 de febrero, por investigadores del University College de Londres, dirigidos por el Dr. Lion Shahab, en la revista Annals of Internal Medicine, analizó muestras de saliva y orina de usuarios de cigarrillos electrónicos a largo plazo y de NRTs (chicles, parches), así como de fumadores, y comparó los niveles de sustancias químicas clave encontradas en sus cuerpos.

Se encontró que los fumadores que cambiaron completamente a cigarrillos electrónicos o NRT tenían niveles significativamente más bajos de productos químicos tóxicos y carcinógenos, en comparación con las personas que continuaron fumando cigarrillos de tabaco. Aquellos que usaron e-cigarrillos o NRT, pero no dejaron completamente de fumar, no mostraron la misma caída en los niveles de toxinas. Esto subrayó que se necesitaba un cambio completo para obtener los beneficios a largo plazo para la salud de dejar el tabaco.

Declaraciones del Dr. Lion Shahab, director de la investigación:

“Nuestro trabajo amplía las evidencias que muestran que los cigarrillos electrónicos y las terapias sustitutivas de nicotina son mucho más seguros que fumar, sugiriendo además que hay un riesgo muy bajo asociado con su uso a largo plazo. Hemos observado que los niveles de compuestos químicos tóxicos en el organismo por el empleo de los e-cigarrillos son considerablemente inferiores a los sugeridos por otros estudios previos en los que se llevaron a cabo experimentos simulados. O, dicho de otra manera, nuestros hallazgos dan a entender que algunas de las dudas generadas en torno a la seguridad de estos productos podrían ser erróneas. Nuestros hallazgos también sugieren que la cantidad de nicotina que proporcionan los e-cigarrillos apenas difiere de la que se logra con los cigarrillos convencionales. Esto podría ayudar a la gente a dejar de fumar al poder lidiar con su ‘abstinencia’ de nicotina de una manera más segura”.

Declaraciones de Alison Cox, de Cancer Research UK, organismo británico dedicado a la investigación del cáncer y responsable de la financiación de este estudio:

“En torno a una tercera parte de todas las muertes causadas por el tabaco se deben al cáncer, por lo que queremos ver cómo cada vez más de los 10 millones de fumadores en Reino Unido acaban rompiendo con su adicción. Este estudio refuerza la evidencia de que los e-cigarrillos constituyen una alternativa mucho más segura que el tabaco, y sugiere que los efectos a largo plazo de estos productos son mínimos. Conocer y divulgar los beneficios del reemplazo de nicotina, caso de los e-cigarrillos, es un importante paso para la reducción del número de muertes asociadas al tabaco en todo el mundo”.

El estudio tuvo una enorme repercusión mediática:

http://www.abc.es/salud/habitos-vida-saludable/abci-demostrada-seguridad-largo-plazo-e-cigarrillos-frente-tabaco-201702070100_noticia.html

http://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-cigarrillos-electronicos-mas-seguros-fumar-20170207070242.html

http://www.reuters.com/article/us-health-ecigarettes-toxins-idUSKBN15L2J7

https://www.eurekalert.org/pub_releases/2017-02/cru-est020317.php?utm_content=bufferdd39a&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

http://sante.lefigaro.fr/article/e-cigarette-les-vapoteurs-moins-exposes-aux-substances-toxiques-que-les-fumeurs

 

 

CLEARING THE AIR: REVISIÓN INTEGRAL 2017 DE LOS INSTITUTOS CANADIENSES DE SALUD

“Clearing the Air” es un proyecto de síntesis de conocimiento financiado por los Institutos Canadienses de Salud, que examina el debate en torno a los dispositivos de vapor a través de una síntesis y revisión de todas las pruebas científicas existentes hasta enero de 2017.

Se trata de un documento de revisión muy extenso, pero podemos resumir sus conclusiones de la siguiente manera:

-En general, hay pruebas alentadoras de que los dispositivos de vapor pueden ser al menos tan eficaces como otros sustitutivos de la nicotina como ayuda a los fumadores para abandonar el tabaco.

No existe evidencia de ningún efecto puerta de entrada, por el cual los jóvenes que experimentan con dispositivos de vapor pasarán luego, con mayor probabilidad, a consumir tabaco. La evidencia disponible es que el consumo de tabaco por los jóvenes ha estado disminuyendo, mientras que el uso de dispositivos de vapor ha estado aumentando.

La exposición al vapor de segunda mano o vapeo pasivo, es más transitoria que la exposición al humo del tabaco. Sí se ha demostrado que crea una exposición medible, pero pequeña, a la nicotina, pero no a carcinógenos como los que se encuentran en el humo del tabaco. No se espera que la exposición a niveles tan bajos de nicotina pueda entrañar algún riesgo para la salud.

El vapor de los e-cigarrillos contiene substancialmente menos tóxicos que el humo de los cigarrillos de tabaco, sin embargo, se debe investigar más por si algún carcinógeno pudiera estar presente.

En palabras de la investigadora principal Dra. Marjorie MacDonald: “Los temores de un efecto de puerta de entrada son injustificados y exagerados”. “Desde la perspectiva de la salud pública, es positivo ver a los jóvenes avanzando hacia un sustituto menos dañino del tabaco”.

En conclusión, la recomendación de los expertos sobre la regulación y legislación de los dispositivos de vapor es que debe estar basada siempre en la mejor evidencia científica disponible, con el fin de apoyar la mejora de los resultados en materia de salud pública. La política no debe ser impulsada por temores no fundados de un “efecto de puerta de entrada”, sino, más bien, estar orientada a ayudar a los fumadores de tabaco a dejar de fumar, garantizando que sólo los dispositivos más seguros estén legalmente disponibles, reduciendo así los daños tanto directos como indirectos.

 

 

 

LA VERDAD SOBRE EL VAPEO. GFN 2016.

Gracias a la colaboración de Julio Ruades y a su trabajo como portavoz de Anesvap  conseguimos realizar el siguiente documento gráfico en el GFN 2016, siendo el que todavía hoy considero como el más importante de todo el material audiovisual que hemos generado desde las asociaciones hasta la fecha.

En el vídeo se pueden ver con subtítulos en español insertados, 15 entrevistas cortas con grandes Doctores y activistas, referentes del vapeo a nivel mundial, sobre problemáticas  que nos preocupan a todos. Antes de cada entrevista se muestra una pequeña Bio de cada uno de ellos en español y en inglés. Os recomiendo que lo mantengáis como uno de vuestros documentos de cabecera.

 

LA VERDAD SOBRE EL VAPEO. GFN 2016.

Una vez más…

Ayer, Vivek H. Murthy, Cirujano General de Estados Unidos y jefe del servicio público de salud de ese país, publicó un nuevo informe sobre los cigarrillos electrónicos, que pretendía proporcionar un resumen científico de las pruebas relativas a los cigarrillos electrónicos y los productos de vapeo.

El informe, para variar, está causando una enorme controversia a la que se están agarrando como lapas los detractores del cigarrillo electrónico. Además, cómo no, está dando pie a titulares tan divertidos como estos:

cnnyeuronews

Lógicamente, acompañados además de videos de terribles explosiones de “baterías” que aterrorizarían hasta al más “echao pa lante”.

Para explicar la controversia, recurro esta vez a la respuesta del Dr. Michael Siegel en su magistral blog, “The rest of the Story”.

El Dr. Siegel es profesor en el Departamento de Ciencias de Salud Comunitaria, en la Escuela de Salud Pública en la Universidad de Boston. Tiene 25 años de experiencia en el campo del control del tabaco. Anteriormente trabajó dos años en el Departamento de Tabaquismo y Salud del CDC, donde realizó investigaciones sobre el tabaquismo pasivo y la publicidad del tabaco. Ha publicado cerca de 70 artículos relacionados con el tabaquismo. Fue testigo clave en la demanda de Engle contra las grandes tabaqueras, que dio lugar a un veredicto sin precedentes de 145 mil millones de dólares contra la industria. Enseña ciencias sociales y del comportamiento, comunicación de masas y salud pública, y promoción de la salud pública en el programa de Doctorado en Salud Pública de la Universidad de Boston.

Os muestro a continuación su entrada al respecto de esta terrorífica noticia:

EL INFORME DEL CIRUJANO GENERAL DE EEUU SOBRE LOS CIGARRILLOS ELECTRÓNICOS ES CIENTÍFICAMENTE DESHONESTO

Hoy, el Cirujano General, publicó un nuevo informe sobre los cigarrillos electrónicos, pretendiendo proporcionar un resumen científico de las pruebas relativas a los cigarrillos electrónicos y los productos de vapeo. Sin embargo, el informe es científicamente deshonesto y esencialmente miente acerca de un simple y muy importante hecho, que el público debe entender acerca de los cigarrillos electrónicos y los productos de vapeo: Estos productos no contienen tabaco y, por lo tanto, el vapeo no es una forma de uso del tabaco.

El resto de la historia…

Esencialmente, toda la premisa del informe es una mentira. El informe alerta repetidamente al público de que el vapeo es una “forma de uso del tabaco” y que los cigarrillos electrónicos son una “forma de tabaco”. Esta declaración tantas veces repetida, no podría estar más lejos de la verdad. El vapeo no es una forma de uso del tabaco. Los cigarrillos electrónicos no son una forma de tabaco. La verdad es que los cigarrillos electrónicos no contienen tabaco. Una persona que vapea (pero no fuma) no es un usuario del tabaco. Tal persona no está usando ninguna forma de tabaco. Un “vaper-no fumador” está de hecho “libre de humo” y “libre de tabaco”.

Las repetidas declaraciones del Cirujano General son un insulto a la inteligencia del público. Al parecer suponen que el público es tan estúpido que tenemos que ser engañados con el fin de apreciar el hecho de que el vapeo podría estar asociado con algunos riesgos para la salud. En lugar de decir la verdad e informarnos de que, si bien los cigarrillos electrónicos no contienen ni queman tabaco, los componentes de los e-líquidos pueden degradarse en sustancias químicas que potencialmente podrían llevar algunos riesgos con el uso a largo plazo, el informe nos informa deshonestamente de que los cigarrillos electrónicos aparentemente contienen tabaco y representan una forma de uso del tabaco.

Si alguien realmente se cree este informe, va a hacer mucho daño a la salud pública. Los vapers que lean el informe serán alentados a volver a fumar. “Después de todo, si los cigarrillos electrónicos son sólo otra forma de tabaco y si el consumo de tabaco en cualquier forma es peligroso, ¿por qué molestarme en dejar de fumar? Debería volver a fumar cigarrillos de tabaco”. Afortunadamente, la mayoría de los vapers parecen estar mucho más educados que el Cirujano General y conocen los hechos básicos sobre el vapeo y las diferencias entre vapear y fumar.

No hay que profundizar mucho en el informe antes de que te mientan. En el prólogo mismo, el informe dice: “Estos productos son actualmente la forma de tabaco más utilizada entre los jóvenes de los Estados Unidos, superando a los productos convencionales del tabaco, como los cigarrillos, los cigarros, el tabaco de mascar y los narguiles”. Lo que el informe no dice al público es que mientras los cigarrillos, los cigarros, el tabaco de mascar y las cachimbas son una forma de consumo de tabaco porque contienen tabaco, los cigarrillos electrónicos son distintos de todos estos otros porque no contienen tabaco. Tal vez la oficina del Cirujano General necesita una lección de recordatorio de “Busca la diferencia”.

También en el prefacio, el informe recomienda estrategias para “desalentar el uso del tabaco en cualquier forma, incluyendo los cigarrillos electrónicos” y enfatiza la necesidad de prevenir el “uso del tabaco en cualquier forma”. De nuevo, esto es enormemente engañoso, ya que vaping no es una forma de consumo de tabaco.

De hecho, el informe no sólo da por hecho que los cigarrillos electrónicos contienen tabaco, sino que en ningún momento informa al público de que los cigarrillos electrónicos no contienen tabaco. Incluso en el capítulo que pretende proporcionar un “fondo” detallado a la cuestión de los cigarrillos electrónicos, el Cirujano General no informa a los lectores de que, a diferencia de los cigarrillos, los e-cigarrillos no contienen tabaco. Incluso en la sección que debe describir lo que es un cigarrillo electrónico, no se menciona el hecho de que los cigarrillos electrónicos no contienen tabaco y, por tanto, son distintos de todos los demás “productos del tabaco” del mercado.

Seamos claros. Si el Cirujano General va a afirmar que el vapeo es una forma de uso del tabaco, también lo es la terapia de reemplazo de nicotina. Y si el Cirujano General es serio al afirmar que “cualquier forma de uso del tabaco” es peligrosa, entonces ¿por qué no advierte a las personas que están usando pastillas, chicles y parches de nicotina?

Obviamente, sería terriblemente engañoso y mentiroso decirle al público que los parches de nicotina son una forma de uso del tabaco. Estaría mintiendo al decir al público que las personas que usan el parche de nicotina son usuarios del tabaco. La nicotina de un parche de nicotina deriva del mismo tabaco que la nicotina de los cigarrillos electrónicos. El Cirujano General no haría tal declaración porque engañaría a los fumadores induciéndoles a pensar que las NRTs son sólo otra forma de uso del tabaco. El Cirujano General tendría entonces que reconocer que los ex-fumadores que todavía están usando NRTs no están “libres de tabaco”. Siguen siendo usuarios del tabaco, y el uso del tabaco en cualquier forma es peligroso.

¿Cómo puede ser menos engañoso, entonces, decirle al público que el vapeo es una forma de uso del tabaco?

Lo que es profundamente inquietante en este informe es, que mientras éste gasta una cantidad excesiva de tiempo atacando a la industria del tabaco por, históricamente, haber engañado al público sobre los riesgos relativos de los diferentes tipos de productos de tabaco (por ejemplo, los cigarrillos light), a su vez, el informe cae en engañar al público sobre los riesgos relativos de las diferentes formas de productos que contienen nicotina: a saber, los productos libres de tabaco y los productos que realmente contienen tabaco.

Si el Cirujano General no reconoce la diferencia sustancial entre un producto que está matando a más de 400,000 personas al año en EEUU y un producto simplemente “no inocuo”, entonces tenemos un gran problema en nuestro enfoque de salud pública federal.

Y si no somos capaces de comunicar los muy diferentes riesgos asociados con un producto que está matando a más de 400.000 personas al año y un producto que es simplemente “no inocuo”, entonces tenemos un gran problema en nuestra capacidad de comunicación de riesgos.

Michael Siegel

A su vez, el Doctor Farsalinos en ECR, ha lanzado su comentario al respecto de este informe, donde abunda de nuevo en la profunda manipulación que supone incluir al cigarrillo electrónico en la clasificación de tabaco. Añado a continuación algunos de los párrafos de su entrada:

El informe está lleno de reclamaciones sobre el daño, mientras que no hay hechos reales sobre cualquier daño causado por los e-cigarrillos a cualquier persona (usuario o viandante). Las declaraciones sobre compuestos nocivos y potencialmente dañinos no son más que declaraciones emocionales sin contenido real en términos de riesgo realista. En todas las afirmaciones relacionadas con los cigarrillos electrónicos y el daño, se puede sustituir fácilmente el término “cigarrillo electrónico” por términos como “aliento humano” (emite aldehídos potencialmente dañinos), “aire interior” (es probable que esté expuesto a más Formaldehído por quedarse en casa en comparación con vaping), “caminar por las calles”, “medicamentos” (no conozco ningún medicamento sin efectos secundarios o cualquier intervención médica sin complicaciones potenciales), o cualquier cosa que se pueda imaginar. Para aclararlo, no estoy sugiriendo que los cigarrillos electrónicos sean libres de riesgo o tan seguros como el aire interior o la respiración humana. Sólo estoy diciendo que tal presentación es altamente engañosa y no proporciona ninguna información útil sobre el riesgo.

Otro caso típico de una declaración puramente emocional, es la sección donde se “criminalizan” los sabores en los cigarrillos electrónicos por atraer a los jóvenes. Las mismas declaraciones sobre el chocolate, los caramelos, los ositos de gominola, etc se podrían mencionar en este informe. No conozco a ningún adulto que coma algo sin sabor u olor y pueda obtener cierta satisfacción de ello.

El informe ignora por completo los beneficios potenciales de los cigarrillos electrónicos. En primer lugar, no hay análisis sobre cómo las recomendaciones sobre el gravamen con impuestos o posibles restricciones sobre los sabores podrían afectar a los fumadores adultos que tratan de dejar de fumar con la ayuda de los cigarrillos electrónicos. Supongo que el Cirujano General se preocupa por la salud de toda la población. También existe el caso de los jóvenes fumadores. ¿No preferiríamos que los adolescentes fumadores usen cigarrillos electrónicos en lugar de productos de tabaco combustibles? Bueno, por supuesto, no usar nada es la mejor opción. Pero no hace falta ser cirujano general para decir eso. Pero me pregunto, ¿por qué el informe no menciona los estudios que demuestran que las restricciones de los cigarrillos electrónicos podrían aumentar el tabaquismo entre los jóvenes?

El informe es desafortunadamente unilateral y seguramente será seguido por otra campaña pública de temor a los “e-cigarrillos malvados”. Esto resultará en una idea errónea más amplia acerca de los riesgos del cigarrillo electrónico en comparación con el tabaquismo y disuadirá a más fumadores de hacer el cambio. Y luego, culparemos al e-cigarrillo por el alto uso dual observado en los EE.UU …

Curiosamente, el informe se publicó junto con un sitio web muy bien diseñado, con secciones como “Conozca los riesgos”, “Analice los hechos” y “Entre en acción”. Las preguntas son:

¿Conocer qué riesgos?

¿Analizar qué hechos?

¿Tomar qué acciones?

Mi comentario…

Una vez más, observamos cómo se utiliza la “patente de corso” para instaurar una campaña perfectamente organizada que provoque el absoluto terror de la población al cigarrillo electrónico. Una vez más, miles de fumadores verán esa perfectamente diseñada web y leerán los acojon… titulares de la CNN y de Euronews y se reafirmarán en la postura que a todas luces parece correcta para el lobby anti-vapeo.  “Sigamos Fumando. Sigamos necesitando medicamentos. Sigamos enfermando. Sigamos muriendo. Sigamos haciendo ricos a todos aquellos que se lucran con nuestra desgracia” ¿Cuántas vidas se quedarán por el camino?.

Afortunadamente hay PERSONAS que conocen y experimentan la realidad de lo que está pasando y que luchan día a día, vaper a vaper, doctor a doctor, tienda a tienda para arrancar una vida y otra y otra de las garras del tabaco y de las mentiras… y eso es imparable.

Va por ti Santi

6 Millones de europeos han dejado de fumar con cigarrillos electrónicos. Otros 9 millones han reducido su consumo.

En palabras del Dr. Farsalinos: “Estas son probablemente las tasas más altas de abandono y reducción del tabaquismo que jamás se han observado en un estudio a gran escala”

Más de seis millones de fumadores en la Unión Europea han dejado de fumar y otros 9 millones han reducido su consumo de tabaco con el uso de cigarrillos electrónicos, según el último estudio publicado por los Doctores Farsalinos, Poulas, Voudris y Le Houezec en la revista Addiction.

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Estos científicos de la Universidad de Patras-Grecia, del Centro Onassis de Cirugía Cardiaca de Grecia, del Centro de Estudios del Tabaco y el Alcohol de la Universidad de Nottingam (Reino Unido) y del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia, analizaron los datos del Eurobarómetro 2014 sobre el tabaquismo y el uso de los cigarrillos electrónicos.

De acuerdo con los hallazgos del estudio, 48,5 millones de europeos han probado alguna vez los cigarrillos electrónicos, pero hay 7,5 millones de usuarios habituales (datos de 2014; la estimación actual podría ser muchísimo mayor). Basado en los datos del Eurobarómetro, el estudio presenta un tamaño muestral de 27,460 usuarios de la UE. El 35,1% de los usuarios de e-cigarrillos (intervalo de confianza 30,7-39,5%) dejaron de fumar completamente gracias a estos dispositivos, mientras que un 32,2% más (I.C. 29,9-36,5%) informó de una reducción en el consumo de tabaco. Además, la práctica totalidad de ellos, se corresponde con fumadores o exfumadores, desmintiendo una vez más, por activa y por pasiva, la teoría de puerta de entrada al tabaquismo.

Declaraciones del investigador principal del estudio, el Dr. Konstantinos Farsalinos:

“Estas son probablemente las tasas más altas de abandono y reducción del tabaquismo que jamás se han observado en un estudio a gran escala”“Los datos de la Unión Europea muestran que el uso de cigarrillos electrónicos parece tener un impacto positivo en la salud pública por dos razones principales: 1. Se observan altas tasas de reducción y cesación tabáquica 2. El uso de cigarrillos electrónicos se limita en su práctica totalidad a los fumadores y exfumadores, con un uso mínimo de los no fumadores”.

Existe una gran controversia sobre el uso de los cigarrillos electrónicos por parte de no fumadores, pero las investigaciones son tranquilizadoras. El Dr. Jacques Le Houezec, neurólogo e investigador del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia, aclara: “En los no fumadores se observó cierta experimentación con los cigarrillos electrónicos, pero su uso regular es mínimo. Sólo el 1,3% de los no fumadores informó de un uso ocasional de cigarrillos electrónicos que contienen nicotina y sólo el 0,09% reportaron un uso diario. Prácticamente, no existe un uso regular de cigarrillos electrónicos con nicotina por no fumadores, por lo que la preocupación de que los cigarrillos electrónicos puedan ser una puerta de entrada al consumo de tabaco, queda rechazada en gran medida por nuestros hallazgos.”

El Profesor Konstantinos Poulas de la Universidad de Patras, mencionó la importancia de la encuesta del Eurobarómetro para evaluar el uso del cigarrillo electrónico en la Unión Europea. “El cuestionario del Eurobarómetro es probablemente uno de los más detallados que se ha utilizado en el análisis de uso del cigarrillo electrónico a nivel poblacional. Se proporciona información detallada acerca de la frecuencia de uso, la diferencia entre la experimentación y el uso regular, y examina el uso de cigarrillos electrónicos que contienen nicotina. Por otra parte, la encuesta abarca una amplia muestra poblacional europea, que es representativa de la población total de la UE. Un diseño similar se debe utilizar en todos los estudios de población “.

El Eurobarómetro es una encuesta realizada por la Comisión Europea, que evalúa, entre otros, el tabaquismo y los patrones de uso de cigarrillos electrónicos en los 28 estados miembros de la Unión Europea. Este estudio es un análisis profundo de dichos datos.

Profundizamos ahora en el desarrollo y resultados del estudio:

Sobre el diseño experimental de los ensayos controlados aleatorios para establecer la eficiencia en el abandono del tabaco con vaporizadores personales:

La enorme variabilidad y número de dispositivos y e-líquidos disponibles en el mercado, que satisfacen la demanda de los consumidores permitiéndoles elegir, basados en sus preferencias personales, hace inaplicables los métodos tradicionales para diseñar ensayos controlados aleatorios, en los cuales, un único producto es testado en todos los participantes.

Los estudios sobre “el mundo real” que reflejen de manera realista el uso de estos productos son más apropiados para definir sus efectos sobre la salud y la prevalencia de tabaquismo. Brown et al 2014, ya habían demostrado en este tipo de estudio, que los usuarios de ecigs tenían un 60% de probabilidades más de abandonar el tabaco que aquellos que lo intentaron usando NRTs o que lo intentaron sin ayuda.

Principales objetivos del estudio:

  • Análisis de la prevalencia de uso y experimentación pasada, entre los que alguna vez han usado, usan o usaban cigarrillos electrónicos.
  • Prevalencia del uso de cigarrillos electrónicos que contienen nicotina.
  • Cambios reportados por los usuarios encuestados en su estado de fumador debido al uso de e-cigarrillos.
  • Correlaciones entre uso anecdótico y habitual de cigarrillos electrónicos.

Estructura y resultados del estudio:

Se trata de un estudio transversal sobre la encuesta Special Eurobarometer 429, realizada en 28 Estados Miembros por la Comisión Europea, entre el 29 de Noviembre de 2014 y el 8 de Diciembre de 2014. Europeos con 15 años o más, de diferentes estratos sociales y demográficos, fueron entrevistados de manera presencial en sus hogares y en su lengua nativa.

En cada país, un número de puntos de muestreo fue dibujado con probabilidad proporcional al tamaño de la población (para una cobertura total del país) y para su densidad de población.

Característicamente, la gran mayoría (77,2%) de los no fumadores que han utilizado cigarrillos electrónicos, informó sólo de experimentación pasada.

De la población total de usuarios diarios de e-cigarrillos que contienen nicotina, el 70,4% eran fumadores actuales, el 27,7% eran ex fumadores y el 1,9% eran no fumadores de los cuales sólo el 0,09% reportaron un uso diario.

De los que alguna vez habían utilizado un ecig, un 14,0% (IC del 95%: 12,7-15,3%) reportó cesación completa, mientras que un 21,2% (IC del 95% adicional: 19.7-22,7%) reportó reducción de consumo. La extrapolación a toda la población de la UE, se estima en 6,1 millones de europeos que han dejado de fumar con el uso de cigarrillos electrónicos, mientras que otros 9,2 millones han reducido su consumo de tabaco.

Profundizando en los datos, más de 2 de cada 3 de los usuarios diarios de vaporizadores personales, reportaron cesación completa o reducción de consumo.  El uso prolongado de ecigs mostró una tasa combinada de cesación/reducción de más del 40%. Entre los usuarios habituales de e-cigarrillos, la tasa de abandono del tabaco y de reducción combinada fue del 67,3%.

La frecuencia de uso de la nicotina fue evaluada colectivamente para usuarios tanto diarios como pasados de los ecigs.

Los usuarios diarios de cigarrillos electrónicos que contienen nicotina, reportaron una tasa de cesación total del 30,6% (95% CI: 27.1-34.0%), mientras que una proporción adicional significativa reportó reducción del consumo 28.5% (95% CI: 25.1-31.9%).

La experimentación pasada con cigarrillos electrónicos que contenían nicotina se asoció con bajas tasas de cesación/reducción, y la mayoría no reportó cambios en el consumo.

Tras analizar los datos por edad y género, los participantes vapers y exvapers mostraron un incremento significativo de la probabilidad de haber dejado de fumar, comparado con aquellos que habían reportado sólo experimentación pasada.

Todos los grupos de edad más jóvenes correlacionaron con el uso anecdótico del ecig, pero sólo el grupo de 40 a 54 años presentó correlación con el uso habitual.

Por otro lado, una percepción de baja peligrosidad del ecig entre los encuestados, se correlacionó tanto con la experimentación como con el uso habitual de ecigs.

Discusión

Esta encuesta del Eurobarómetro es de gran importancia para evaluar el uso del e-cigarrillo por la población de la UE por dos razones; en primer lugar, es representativa de toda la región de la UE (28 países) y, en segundo lugar, se hizo una clara distinción entre el uso actual, uso en el pasado y experimentación pasada, entre el uso regular y ocasional, y entre uso de e-cigarrillos que contenían o que no contenían nicotina.

En muchas de las encuestas publicadas hasta ahora, la experimentación en los últimos 30 días (dar una calada en una o dos ocasiones) se ha considerado como uso habitual, arrojando datos erróneos sobre el consumo. Otros estudios (Tackett et al 2015, Hitchman et al 2015) han demostrado que el uso diario del e-cigarrillo, es un fuerte predictor de la cesación o reducción tabáquica.

El primer resultado importante de esta encuesta del Eurobarómetro, es que se estima que 48,5 millones de personas han utilizado los cigarrillos electrónicos en todos los estados miembros de la UE.

Los datos analizados por Vardavas et al. en el Eurobarómetro de 2012 (realizado en 27 estados miembros) encontraron que, aproximadamente, 29,3 millones de europeos habían utilizado los cigarrillos electrónicos en ese momento. Por lo tanto, hay un aumento sustancial en la prevalencia del uso en menos de 2 años.

Sin embargo, al igual que en el Eurobarómetro 2012, en recientes encuestas realizadas en Reino Unido (PHE, Eastwood et al 2015), ser fumador o exfumador presentaba de lejos la mayor correlación independiente con el uso del cigarrillo electrónico, mientras que la adopción de estos dispositivos por no fumadores resultó ser muy baja.

La encuesta del Eurobarómetro también es innovadora por la introducción de la pregunta sobre el uso de cigarrillos electrónicos que contienen nicotina. Otros estudios han demostrado que el uso de nicotina en los e-cigarrillos es importante para conseguir el éxito como sustituto del tabaco con el fin de dejar de fumar (Farsalinos et al 2014 y 2013). Sin embargo, el consumo de nicotina por los no fumadores podría suponer un potencial problema debido a la posibilidad de causar dependencia, especialmente si se usa diariamente.

Los presentes resultados mostraron que casi el 80% de los usuarios que habían probado cigarrillos electrónicos lo habían hecho con nicotina, sin embargo, la mayoría de ellos eran fumadores y exfumadores mientras que, sólo el 0,09% de no fumadores reportó el uso diario de e-cigarrillos con nicotina.

Otros estudios fallaron en diferenciar entre el uso regular y ocasional o la experimentación pasada (Arrazola et al 2015, Reid et al 2015), dando lugar a una sobreestimación de la prevalencia del consumo de cigarrillos electrónicos y a una subestimación de su eficacia en el abandono o reducción del tabaco.

Por otro lado, la percepción de una baja nocividad del cigarrillo electrónico entre los encuestados, mostró correlación con el uso tanto anecdótico como habitual de estos dispositivos. Varios estudios, a su vez, han demostrado que los usuarios duales (aquellos que continúan fumando a la vez que consumen cigarrillos electrónicos) tienen la percepción de que los ecigs son más nocivos (Farsalinos et al 2014); esta percepción de riesgo, a su vez muestra una fuerte correlación independiente con el uso dual (Farsalinos et al 2015).

Un análisis reciente de la Encuesta Internacional de Control del Tabaco de Holanda, describió que, considerar que los ecigs son menos dañinos que el tabaco, era una de las motivaciones principales para los usuarios habituales de estos dispositivos (Hummel et al 2015).

Otros estudios reportaron un sustancial y creciente número de fumadores que falsamente creen que los cigarrillos electrónicos son igual o más dañinos que el tabaco convencional (Tan et al 2014, Amrock et al 2015, Brose et al 2015). Es razonable esperar que, si los fumadores no creen que el ecig sea menos dañino que el tabaco, nunca estarán motivados a probarlo como sustituto de este.

La publicidad del e-cigarrillo es probablemente una forma de aumentar la conciencia sobre los cigarrillos electrónicos entre la población, y fue significativamente asociada con el uso del e-cigarrillo (especialmente el uso habitual). Esto puede ser beneficioso para los fumadores, pero podría resultar en un mayor uso por la población no fumadora (desde una perspectiva de salud pública). Teniendo en cuenta que el uso habitual del e-cigarrillo es poco frecuente entre los no fumadores, parecería aceptable permitir la publicidad de cigarrillos electrónicos de una manera controlada de modo que se comercialicen únicamente como sustitutos del tabaco para fumadores, en lugar de publicitarlos como un nuevo “hábito de moda” para cualquier persona.

Una edad más joven (especialmente 15-24 años) también se asoció con haber utilizado alguna vez un e-cigarrillo. Un hallazgo similar se observó en un análisis de la encuesta Eurobarómetro 2012 (Ooms et al 2016). Este grupo de edad está generalmente más familiarizado con los productos de tecnología como los e-cigarrillos y dicho recurso podría tener efectos beneficiosos significativos porque, aunque dejar de fumar a temprana edad puede reducir significativamente el riesgo de futuras enfermedades asociadas al tabaquismo (Doll et al 2014, Pirie et al 2013, Jha et al 2013), pocos fumadores jóvenes tratan o buscan ayuda para dejar de fumar y muchos recaen en sus intentos (Husten 2007). Sin embargo, sólo la franja de edad 40-54 años se asoció con un uso habitual del e-cigarrillo, lo que implica que los grupos de edad más jóvenes están simplemente experimentando con los e-cigarrillos.

Los resultados de la encuesta Eurobarómetro NO sugieren que los cigarrillos electrónicos son la creación de una nueva generación de usuarios adictos a la nicotina. Esto es apoyado por los hallazgos sobre que el uso regular de e-cigarrillos entre personas que nunca habían fumado es raro, mientras que una proporción muy pequeña informó de que los cigarrillos electrónicos fueron el primer producto relacionado con el tabaco que utilizaban.

A su vez, este estudio también mostró que los cigarrillos electrónicos tienen una tasa de éxito sustancial en el abandono y la reducción del consumo de tabaco. Esto es atribuible al hecho de que los cigarrillos electrónicos satisfacen mejor las necesidades y preferencias de los fumadores y a que, hasta ahora, han sido de fácil acceso. La situación actual puede cambiar cuando los estados miembros de la UE adopten la Directiva Europea de Productos de Tabaco (TPD).

Queda por ver cómo afectará esta política a la disponibilidad del producto, accesibilidad y aceptación de su uso, sobre todo, cuando el uso del e-cigarrillo está asociado con la efectividad de la publicidad y promoción, y con fomentar la percepción en los fumadores de que se trata de un producto de baja nocividad comparado con el tabaco.

La publicidad va a ser regulada estrictamente a través de la implementación de la TPD mientras que el cambio de percepción del público a una postura negativa ya se ha destacado como una barrera para el uso de los cigarrillos electrónicos en el reciente informe de Salud Pública de Inglaterra. Otros efectos de la regulación serán un aumento en el precio y una reducción en la variabilidad del producto debido a los costes de conformidad. Por otro lado, la regulación TPD introducirá algunos criterios de calidad y seguridad, lo que podría aumentar la confianza en los productos por los consumidores.